logo  
Página Principal menu separator Psi Basics menu separator Psi Advanced menu separator Psi Plus menu separator Mídia menu separator Inter Psi menu separator Busca Avançada menu separator
separator separator separator separator separator
Página Principal arrow Psi Advanced arrow J. Ricardo Musso y la parapsicología
Principal
Página Principal
Psi Basics
Psi Advanced
Psi Plus
Mídia
Inter Psi
Busca Avançada
Busca Avançada
Login





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
  • Português do Brasil
  • English
  • Spanish  - Español Formal Neutro
Anúncios
J. Ricardo Musso y la parapsicología PDF Imprimir E-Mail
escrito por Administrator   
domingo, 26 de junho de 2005
Parra, Alejandro (1994). J. Ricardo Musso y la parapsicología. Revista Argentina de Pesquisa Paranormal, vol 5(4) (pp 189-216).

Introducción

            “La parapsicología en la Argentina es una ciencia autodidáctica” -escuché decir con razón a J.Ricardo Musso, durante una conferencia sobre metodología de la investigación en psiquiatría. Sus palabras conservan para mí una notable exactitud, especialmente si provienen de quien, precisamente, se erigió como uno de los pioneros de esta disciplina en nuestro país. Por supuesto, en principio, la parapsicología en Argentina nació en virtud de la actitud vocacional y temeraria de un grupo de profesionales en diversas areas interesados en los fenómenos del espiritismo, la literatura metapsíquica, y los primeros trabajos de J.B.Rhine, que llegaron a ser conocidos y practicados en la decada del ‘40 y ’50. Hoy día, es difícil encontrar “autodidactas” y “pioneros”, pues existen muchos institutos de enseñanza parapsicológica, aunque solo unos muy pocos ofrecen un programa responsable y metodológico respecto a la historia, investigaciones y teorías en parapsicología. Por lo tanto, la parapsicología continúa siendo una ciencia autodidáctica para quienes, todavía vocacionalmente, permanecen con inquietudes por la comprensión de lo paranormal.


. Ricardo Musso y sus Comienzos

            Si existe un jóven que puede ser entre otros destacado en este selecto grupo, no es sino J.Ricardo Musso. Por supuesto, su vocación por la parapsicología, a diferencia de muchos de quienes se iniciaron en este tema en virtud de experiencias psíquicas personales, por el contrario, despertó por sus inquietudes metafísicas, y aunque es poco conocido, su incursión en la Sociedad Lúmen de Investigaciones Psíquicas y Estudios Filosóficos, un reducido círculo de espiritistas. La Sociedad Espiritista Lúmen surgió en 1884, y aunque tuvo un orígen incierto, J.Ricardo Musso participó activamente en la vida social y cultural de esta organización durante su adolescencia. Allí conoce a un número pequeño de intelectuales, entre ellos a Manuel Caro, por entonces su presidente, y a Benjamín Odell, hijo y heredero de Luis Odell, un comerciante de automóviles importados (los antiguos Mitchell) a principios de siglo, quien además fue colaborador del químico Dr.Ovidio Rebaudi en la primitiva Sociedad Magnetológica Argentina (1).

            Podría decirse que este grupo le abrió las puertas hacia el mundo de la parapsicología, conocida por entonces como metapsíquica o investigación psíquica. Parece evidente, según su declaración de principios, que la Sociedad Lúmen no tenía tendencias hacia el espiritualismo experimental, ni siquiera a la observación de los fenómenos “físicos” de los médiums, sino hacia el estudio filosófico de ciertas cuestiones del Espiritismo. Es indudable que los objetivos de esa institución determinaron las perspectivas y orientación de J.Ricardo Musso en parapsicología, cuando Caro (1940) declara en un discurso pronunciado en el aniversario de la sociedad Lúmen: “Un aspecto interesante de esa conciencia social que merece destacarse por su interpretación racionalista del Espiritismo, es el de enfrentar las dificultades, inconvenientes y fracasos que puede sufrir nuestra labor, no atribuyendo su causa a la divina providencia, al azar, ni a los buenos o malos espíritus, sino que se encaren esos problemas con criterio de investigadores concientes y se busquen las causas de entorpecimiento donde la razón y la experiencia nos enseña a buscarlas: en nosotros mismos.”

            Aunque la actuación parapsicológica de J.Ricardo Musso debemos situarla al promediar la década del ’50, sin embargo, hubo una suficiente cantidad de experiencias personales que lo impactaron en los círculos espiritistas. Lo refiere como parte de su propia historia personal con el Ingeniero José Salvador Fernández (1893-1967), quien introdujo en nuestro país la metodología matemática para evaluar los resultados de ESP empleados por J.B.Rhine, y participó en sus conferencias introductorias en parapsicología (Musso, 1954, p.10). Una de ellas fue pronunciada en la Sociedad Científica Argentina acerca de los resultados que obtuvo con su esposa, una psíquica dotada excepcional (Fernández, 1963, p.23). Pero aún antes, Musso conoció al Dr.Francois Moutier, por entonces Presidente del Instituto Metapsíquico International (IMI) de París, quien en 1939 ofreció una conferencia sobre metapsíquica, promovido por el Instituto de Psicología, a cargo del Dr.Enrique Mouchet, quien ya había incorporado la “Psicología Paranormal” como parte del programa de investigación del Instituto, a principios de la década del ’30.

            Durante 1940 y años posteriores, J.Ricardo Musso permaneció atento y curioso por la labor de Fernández. En este sentido, no existe un “hecho” particular que determine la inclinación de Musso hacia lo paranormal, sino varios hechos. Cuando la labor de J.B.Rhine comienzó a ser absorbida por los espiritistas, quienes de alguna manera introdujeron en Latinoamérica sus hallazgos experimentales, como un sólido argumento en favor de una naturaleza no-materialista del hombre, resultó obvio que hubo un empleo ideológico de sus estudios parapsicológicos, aunque las teorías parapsicológicas por si mismas, hechaban por tierra la intervención de los espíritus acerca de ciertas manifestaciones “físicas” del espiritualismo (2). No obstante, durante largos años, los espiritistas se hicieron eco de los estudios parapsicológicos como una prueba irrefutable de la existencia del espíritu, aunque la parapsicología atribuía también a “inteligencias inconcientes de los vivos” la etiología de muchos “efectos físicos” de pretendidos entes desencarnados durante las sesiones mediúmnicas.

            Esto no era desconocido para Musso, lo cual generó críticas y discusiones sostenidas por Fernández, quien declaraba que  

“...en el Instituto Argentino de Parapsicología mucho trabajamos y organizamos; pero finalmente, nos retiramos de todo cargo directivo por disentir ideológicamente con quienes ahora estan al frente del mismo. Disentimos, ante todo por no aceptar limitaciones en el campo fenómenico estudiado. En la ciencia no caben dogmatizaciones, ni sectarismos; aunque a veces, tal como ocurrió para obtener el reconocimiento oficial de la parapsicología, deba restringirse temporariamente la zona del campo fenoménico enfocado” (Fernández, 1963, p.14) ...ya no es adecuada la postura ideológica del que cree que no hay que decir ni si ni no sobre tan primordial problema. Tal conducta estuvo de moda entre los metapsiquistas de hace 40 años... si bien entonces fue admisible, hoy es un anacronismo... quienes proceden así son, en rigor, dogmáticos vergonzantes, que por no confesarse materialistas y cerebrocéntricos, dejan su dogma en el inconciente, que utilizan en sus hipótesis nominativas.” (Fernández, 1968, p.16).

            Musso al respecto menciona: “Sin embargo, la actitud de nuestro grupo no siempre fue bien comprendida. Por una parte, era impropiamente calificada de materialista, y resistida por algunos grupos espiritistas que estaban activos en parapsicología, buscando en ella, apresuradamente, la ‘confirmacion cientifica’ de sus creencias espiritualistas.” (Musso, 1973). Por entonces, solo dos organizaciones parapsicológicas fueron el foco de atención de esta actividad en Argentina, por un lado la Sociedad Argentina de Parapsicología en la que J.Ricardo Musso afirmó su actividad parapsicológica, creada y liderada por el Ing.Fernández y el kinesiólogo Luis María de Cristóforo Postiglioni en 1949; y por otro la creación de la Asociación Médica de Metapsíquica Argentina, en 1946, a cuya cabeza se encontraba el médico psiquiatra Dr.Orlando Canavesio.

            La labor de Canavesio fue rica y fructífera para el desarrollo de la parapsicología en Argentina por la notable iniciativa de su propulsor y el espíritu activo que la mantuvo (hasta su prematura y desafortunada muerte en 1957) como una ciencia de interés nacional (3). Musso señaló que la labor de Canavesio fue importante para la parapsicología en Argentina, aunque consideraba su trabajo como impreciso cuando Canavesio intentaba demostrar el llamado “estado metapsíquico” como una supuesta correlación entre la actividad eléctrica del cerebro de los sujetos y este estado, respecto al éxito o fracaso de sus pruebas. Según Musso, si se examina el trabajo de Canavesio de advierte la falta de controles y la carencia de definición operacional del así llamado “estado metapsíquico” (Musso, 1973). Canavesio y Musso sostuvieron una amistad que perduró hasta la muerte de aquél. Musso mismo menciona el día en que Canavesio tuvo su trágico accidente automovilístico, dos días antes de su muerte (Parra, 1995).

            La Sociedad Argentina de Parapsicología reveló una marcada tendencia hacia el espiritismo. Musso (1973) señala que en uno de los primeros boletines informativos de esta entidad se incluyeron a parapsicólogos de prestigio internacional así como a líderes espíritas del Brasil, y se publicaron artículos con una explícita carencia de crítica o metodología, y varios epistemólogos acusaron a la parapsicología como “un desvío hacia el espiritismo”, o que era “espiritismo disfrazado de estadistica” (4).

            En 1952, la Sociedad Espiritista Lumen a la que J.Ricardo Musso y Benjamín Odell pertenecían, en virtud de un mejor provecho de sus amplias instalaciones y como consecuencia de una falta de inquietud y desinterés por los temas espíritas, decidieron transformarla en una asociación parapsicológica. A los pocos meses, el 30 de abril de 1953, la Sociedad Lumen y la Sociedad Argentina de Parapsicología fusionaron en un solo centro al que denominaron Instituto Argentino de Parapsicología, como una asociación libre de interesados en parapsicología.

            Bajo la dirección del Ingeniero Fernández y Benjamín Odell, el instituto recientemente creado incorporó a varios miembros de ambas instituciones, entre ellos a Orlando Canavesio, Julio César Di Liscia, Naúm Kreiman, y Juan Antonio Schroeder. Pero también con ellos a las figuras del espiritismo, y esto provocó áridas discusiones las cuales, hacia 1955, acabaron expulsando a Musso, Odell y Di Liscia del nuevo Instituto. Pero ese mismo año, la fuerte presión de las críticas hicieron abandonar de su cargo al Ing.Fernández, y finalmente Musso no solo fue reincorporado, sino tambien encabezó la dirección del Instituto Argentino de Parapsicología.         

  J.Ricardo Musso y sus Publicaciones

            Hubo en Argentina un inusitado interés por la parapsicología a partir de las iniciativas de J.Ricardo Musso, y durante los siguientes años, desde 1954 a 1966, la actividad parapsicológica en las Universidades y respecto a las publicaciones, aparecieron ligadas a su nombre, o por su intermedio. La labor del reciente Instituto Argentino de Parapsicología fue muy destacable en aquellos tiempos, y numerosos académicos fueron invitados a disertar sobre el tema, tales como el epistemólogo Gregorio Klimovsky, el psicoanalista Enrique Pichón Riviere, y el sociólogo Gino Germani, entre muchos otros.

            Sin embargo, el hecho que más unificó la labor parapsicológica en aquellos años, fue la publicacion de un libro titulado En los Límites de la Psicología: Desde el Espiritismo hasta la Moderna Parapsicología en 1954 (Musso tenía 37 años).  Tuvo una primera edición por Periplo, y luego fue incorporado a una colección de literatura parapsicológica editada por Paidós, en 1965 (5). Este libro resumió gran parte de la historia parapsicológica, el objeto de investigación y sus teorías interpretativas.

            En la obra de Musso se advierte todavía una fuerte influencia de la literatura metapsíquica francesa e inglesa, y resulta obvio que el impacto de esta literatura más que la labor de J.B.Rhine, que fue publicada en español unos pocos años más tarde. Musso destaca que su libro esta dirigido

 “al profano, pero creemos que el libro tambien es de interés para el cientista, en especial al psicólogo, siempre, claro está, que no resulte demasiado exigente... No debe extrañar, por ende, la abundancia de expresiones como `quizá’, `tal vez’, `según algunos autores’, que patentizan mis esfuerzos de tanteo entre diversas posiciones respecto de hechos o interpretaciones que todavía son objeto de seria controversia... Mi intención no es convencer con determinada opinión, sino exponer hechos, y dirigir la atención del lector hacia algún punto de vista -y cuando es posible hacia varios-, para que saque conclusiones por su propia cuenta.” (Musso, 1954, p.9).

            En los Límites de la Psicología fue uno de los primeros libros en español que sintetizó bien los alcances de la parapsicología por entonces. La prestigiosa editorial Paidós a cuyo cargo actuaba el Dr.Jaime Bernstein, miembro del Instituto, incluyó en su catálogo una Biblioteca de Parapsicología donde fueron publicados los primeros libros de J.B.Rhine (1957, 1958), Amadou (1954), y posteriormente Enrenwald (1961) y Tyrrell (1965, 1965a). Ambos libros de Rhine fueron traducidos y supervisados por los miembros del Instituto Argentino de Parapsicología, y prologados por J.Ricardo Musso.

            En el prólogo del libro de Rhine, Musso garantiza su obra en función de los métodos estadísticos empleados y el análisis de una naturaleza (no-fisica) dinámica de la mente. Este concepto debió influir fuertemente en la concepción parapsicológica de Musso, en principio porque perteneció y actuó en el partido comunista nacional, pese a lo cual en el capítulo “Consecuencias Filosóficas de la Parapsicología” menciona la refutación de los principios básicos del materialismo, diferenciándolos claramente de los “ideales sociológicos de construcción de un mundo mejor en base de un cambio en la personalidad del hombre a través del cambio de sus estimulantes sociales, que generalmente se adscriben a esta filosofía”. (Musso, 1954, p.245).

            Según Musso, los principios básicos del materialismo estan refutados por la ciencia moderna, por ejemplo la física relativista, en sentido negativo, y la parapsicología en sentido positivo, es decir, la demostración de una existencia de un tipo que trasciende las limitaciones del espacio y el tiempo:

Parece evidente -señala- que la hipótesis materialista no puede dar respuesta a estas cuestiones. Las vías sensoriales son las formas normales de conocimiento, pero la ESP muestra que éste no puede reducirse solo a aquella. No puede valer una filosofía que se estructura sobre una hipótesis que no contempla todos los aspectos o modos de ser de la realidad que pretende describir.” (Musso, 1954, p.237-238).

            En 1955, J.Ricardo Musso publicó la Revista de Parapsicología, bajo los auspicios de la Asociación Amigos de la Parapsicologia, la primera revista en idioma español y una “respuesta” científico-crítica a la dirección del Instituto Argentino de Parapsicología liderado por el Ing.Fernández. De esta revista sólo aparecieron cuatro ejemplares entre 1955 y 1956. Tradujeron y publicaron varios artículos, la mayoría de ellos traducciones de otras publicaciones parapsicológicas (Amadou, 1955; Bechterev, 1956; Carrington, 1955; Eisenbud, 1955; Price [H], 1955; Price, 1956, Price, 1956a; Rhine, 1955, 1955a, 1956; Schmeidler & Murphy, 1956; Servadio, 1955; Soal, 1956; Urban, 1956), y otras de Musso (1955, 1955a, 1956, 1956a) y Andrieu (1956). Por entonces, J.Ricardo Musso mantuvo una actividad literaria prolífica, pues publicó, incluyendo una comunicación acerca de la actividad parapsicológica en Argentina escrita por Musso en italiano (Musso, 1956c), y un artículo sobre Percepción Extrasensorial en la Revista de Educación; la publicación oficial del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires (Musso, 1957).

            Los inconvenientes económicos suscitados en el seno de toda publicación, limitaron los recursos para continuar la edición de esta revista, no obstante, desde 1956 a 1960, un boletín informativo de solo cuatro páginas, informó de las actividades del Instituto. Otros artículos sirvieron como base al estudiante y profesional universitario acerca de los alcances de la investigación parapsicológica de una manera práctica, tales como el libro Los Test: Manual de Técnicas de Investigacion Psicológica de Béla Szekely (1961), donde J.Ricardo Musso incluye un capítulo dedicado a los test en parapsicología, las pruebas básicas en telepatía, clarividencia y precognición con cartas ESP y una introducción al análisis matemático de los resultados (6).

            Dos años más tarde, la Revista de la Universidad de Buenos Aires publicó por primera vez un informe acerca de parapsicología, donde Musso destaca aspectos filosóficos y científicos de los fenómenos parapsicológicos (Musso, 1963), más tarde, la Enciclopedia de Psiquiatría incluye otro nuevo trabajo sobre parapsicología (Musso, 1977b), así como, en la misma línea, artículos en periódicos nacionales, donde se analiza la importancia de la parapsicología para la psicología en general (Musso, 1978), una definición de la identidad del parapsicólogo (Musso, 1980), la importancia de la parapsicología para la justificación científica de la existencia de procesos psíquicos inconcientes (Musso, 1980a), y la controversia en torno al problema del interaccionismo en psicología, los aportes de la epistemología, la neurofisiología y las dificultades metodológicas existentes para resolver experimentalmente el problema mediante la observación de los efectos intrapersonales de los procesos psíquicos. Para Musso, la parapsicología estudia efectos transpersonales de los que están libres tales dificultades metodológicas (Musso, 1980b).

            Otros trabajos de investigación experimental son publicados en diversas revistas parapsicológicas, tales como un experimento de ESP con alumnos de la escuela primaria (Musso, 1965a, 1965b) y una investigación exploratoria de respuestas libres sobre personas desconocidas para una psíquica, mediante procedimientos de evaluación mediante la técnica Pratt-Birge basados en la fórmula de Greville (Musso, 1967), y hacia el final de la década, en colaboración con su companera y colega Mirta Granero, un experimento de ESP con dibujos ocultos con un psíquico dotado. Este último fue sujeto a una controversia local, pero tuvo una buena aceptación en la comunidad parapsicológica internacional [más abajo informaré en detalle los datos del experimento, sus resultados y consecuencias] (Musso, 1972).

            En 1970, Musso publica dos obras de análisis metodológico en psicología que se convirtieron en las mas elogiadas por la critica nacional e internacional en psicología. En una de sus obras, Problemas y Mitos Metodológicos de la Psicología y la Psicoterapia (Musso, 1970, 1970a), J.Ricardo Musso cita al problema de psi como un “replanteo científico de la pregunta por el qué del hombre”, y las comprobaciones experimentales acerca de los fenómenos psi, como parte de la investigación psicológica. Ambos libros se convirtieron en textos universitarios en numerosas carreras de psicología del país y del extranjero. En el marco de una psicología en cuya comprobación experimental se encuentra la interacción psicofísica, Musso aclara que la parapsicología permite colocar la problemática de la existencia o inexistencia de factores mentales de la personalidad, así como la de su operatividad en la regulación de la conducta, en otro nivel que el de la descripción de la conducta y el de la fisiología; y la coloca (a la parapsicología) en el nivel de la descripción de las relaciones intencionales del organismo con el mundo exterior, de la interacción del hombre con el mundo (Musso, 1970, p.264).

            En 1971, Musso es invitado a presentar un informe acerca de la situación de la parapsicología en Argentina, por gentileza de la Parapsychology Foundation de los Estados Unidos en Saint-Paul de Vence (Francia). En su informe, J.Ricardo Musso destaca antecedentes importantes del desarrollo de la parapsicología en Argentina, desde 1930 hasta 1970, señalando aspectos relacionados con la actividad privada (del Instituto Argentino de Parapsicología) y la actividad universitaria, particularmente los estudios llevados a cabo por Musso mismo, y otros colegas con él vinculados (Musso, 1973).

            En colaboración con Mirta Granero, solo un trabajo experimental es presentado a comienzos de la década del ’80. Cuando el Instituto Argentino de Parapsicología organizó las Primeras Jornadas Argentinas de Parapsicología, Musso presentó un experimento de ESP efectuado entre 1976 y 1977 con un grupo de sujetos no seleccionados en estado de relajación y tensión (Musso, 1980).

            Durante los años posteriores, J.Ricardo Musso puso énfasis en la inminente aparición del charlatanismo. Un año después de las Jornadas del IAP, un autodenominado Grupo Universitario de Estudios e Investigaciones en Parapsicología organizó el Primer Congreso Argentino de Parapsicología, para el que fueron convocados varios prestigiosos parapsicólogos, tales como Julio C.Di Liscia, Enrique Novillo Paulí y J.Ricardo Musso, entre muchos otros profesionales en diversas áreas para ofrecer su opinión sobre el tema. Durante el congreso, hubo ciertos incidentes que precipitaron la intervención de J.Ricardo Musso y la firma de un acuerdo, el Documento de Buenos Aires, que se negó a firmar. Entonces, publicó una serie de ocho Documentos en Parapsicología, en las que se denunciaba la actividad pseudo-parapsicológica del grupo, tales como la publicación de avisos publicitarios comercializando –bajo firma del autodenominado Círculo de Estudios Avanzados- cursos de tarot, control mental, entre otras actividades.

            Puede decirse que en materia de publicaciones, J.Ricardo Musso fue un prolífico autor, redactor de numerosos informes científicos, y gran apasionado por la lectura parapsicológica. Cabe aclarar, sin embargo, que la obra de Musso se extiende a un sinnúmero de trabajos en ciencias económicas (su especialización universitaria), política económica, psicología, psiquiatría, sexología, publicados no solo en su idioma español, sino también en otros idiomas.

 

  J.Ricardo Musso y la Enseñanza de la Parapsicología en la Universidad

            El marco de la Universidad es un objeto codiciado por los parapsicólogos. Este medio permite a las futuras generaciones de profesionales vincularse con una vasta corriente de pensamientos, aplicaciones y desarrollos que solo la Universidad puede brindar. Como punto de partida, la inclusión de los estudios parapsicológicos en este medio fue una de sus metas, aunque algunos científicos en el pasado lograron, pero con poca fortuna conservaron, sus inquietudes académicas por esta disciplina.

            Algunos antecendentes pueden ser destacados, sólo en la década del ’30, tales como el Departamento de Psicología Paranormal en virtud del esfuerzo del psiquiatra Enrique Mouchet, las clases de biología de Eduardo del Ponte donde se hicieron unas pocas menciones a los estudios de la metapsíquica, y algunos otros hechos colaterales, como la primera tesis sobre temas parapsicológicos de Orlando Canavesio, y conferencias de parapsicología bajo el amparo de la Universidad, pero ninguna de estas actividades representaba la iniciativa de la política universitaria, sino el interés personal de algunos de sus profesores.

            En un sentido, puede decirse que pese a los conflictos políticos y sociales de las carreras universitarias, la parapsicología logró un alcance a este nivel de proporciones considerables, y en latinoamérica fue el primer país que contó con una cátedra oficialmente reglamentada. Pero fueron precisamente aquellos conflictos los que privaron en gran medida su ejecución. En general, parte de la política educativa en las universidades depende de la decisión de sus autoridades, y lo que en otras épocas puede considerarse prescindible, en otras puede resultar importante para la formación integral del alumnado. El pensamiento de J.Ricardo Musso giraba en torno a este respecto y en su política universitaria, la parapsicología formaba parte de un nuevo concepto en metodología psicológica y el conocimiento de la dinámica psíquica.

            Por ejemplo, en 1955 por iniciativa del eminente epistemólogo Armando Asti Vera, se dictó un seminario de parapsicología como parte del programa de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación dependiente de la Universidad del Litoral (Rosario, Santa Fe). Un año después, en 1956, se resolvió incorporarla como cátedra oficial en el plan de estudios del doctorado en Psicología (8), la cual estuvo a cargo de Jaime Berstein, como profesor interino de psicología educacional.

            La Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca organizó en 1957 una serie de conferencias sobre parapsicología, las cuales estuvieron a cargo de J.Ricardo Musso. En ellas, se refirió a aspectos generales de la investigación parapsicológica, antecedentes históricos, metodología general y los procedimientos estadísticos básicos, incluyendo un ejercicio grupal de ESP con cincuenta alumnos participantes, que no ofrecieron resultados estadísticamente significativos (Musso, abril 1958).

            Sin embargo, J.Ricardo Musso comenzó a dictar un curso oficial de parapsicología en 1960, en el cuarto año de la carrera de psicología, aunque él mismo advirtió que sus alumnos tenían un acentuado desinterés por los métodos parapsicológicos, pues la formación psicológica tenía una fuerte orientación clínica (psicoanálisis). En cambio, dos años más tarde, las autoridades de la carrera lo designaron profesor del curso de psicoestadística (es decir, estadística aplicada a la psicología) y allí los alumnos vieron con mayor interés y siguieron más de cerca la metodología experimental en parapsicología. Allí conoció a Mirta Granero, hasta su muerte su actual compañera, cuyo interés por la parapsicología la motivó a ingresar en psicología, especializándose en sus problemas metodológicos. En 1964, ella fue designada jefe de asistentes de la cátedra de psicoestadística (a cargo de J.Ricardo Musso), y llegó a convertirse en una activa promotora e investigadora en Rosario.

            Ese mismo año, Musso fue invitado a ofrecer un programa similar en la Universidad Nacional de Buenos Aires en relación a la investigación científica en psicología, y dos años más tarde, cuando Musso fue designado Director del Departamento de Psicología, ofreció un seminario sobre metodología de la investigación parapsicológica. Incluso, cuando la Universidad Nacional de La Plata lo designó profesor de psicología experimental (correspondiente al tercer año de la carrera), Musso incorporó temas vinculados a la parapsicología.

            En síntesis, durante la década del 60, la parapsicología tuvo acceso a tres universidades nacionales, en la Universidad del Litorial (hoy Universidad Nacional de Rosario), la Universidad Nacional de Buenos Aires, ambas como materia de la carrera de psicología, y la Universidad Nacional de La Plata como uno de los temas de psicología experimental.

            En 1967, la psicóloga Ana María Perrotta (formada en la cátedra de parapsicología de Rosario, junto a J.Ricardo Musso) fue incorporada a la materia de parapsicología de la Universidad Argentina John F.Kennedy (9). Otros miembros del Instituto Argentino de Parapsicología fueron convocados para ofrecer la materia en universidades privadas, tales como Bruno Fantoni, Julio César Di Liscia, Naúm Kreiman y Harold Horwitz.                

  Experimentos Parapsicológicos de J.Ricardo Musso

            Existe una vasta cantidad de trabajos de investigación experimental diseñados, llevados a cabo, y publicados por J.Ricardo Musso, desde mediados de la década del ’50, que merecen ser destacados. Incluso, algunos de esos trabajos no fueron publicados, mientras que otros no arrojaron resultados significativos. Quizá, con la publicación de ellos, algunos de nosotros y otros investigadores hubiéramos podido replicarlo y así introducir otras variables para obtener éxito. De todas formas, la labor de Musso puede considerarse una de las mas fructíferas en Iberoamérica, aunque la mayoría de ellas están dirigidas al modelo Rhineano, unas muy pocas estan relacionadas con casos “espontáneos” o anécdoticos (tipo reencarnación, “poltergeist”, etc.) (Musso, 1954), así como su participación en grupos de estudio, como el Grupo de La Plata, donde Musso y Canavesio fueron testigos de notables efectos PK (Feola, 1993)

            En su primer y único libro acerca de parapsicología (Musso, 1954), refiere algunos experimentos exploratorios de ESP con algunos sujetos que sirvieron de colaboradores, Elvira Canale (su primer esposa), María Amanda Ravagnan (esposa del Ing.Fernández, con quien se realizaron varios estudios, [10]), Ronald Warburton (yerno del Ing.Fernández), Conrado Castiglione e Iris Casaux.

            Elvira Canale le manifestó a J.Ricardo Musso algunas aptitudes de conocimiento ESP que motivaron la realización de algunos ensayos. Musso (1955) menciona uno de ellos como un ejemplo para su modelo acerca de las etapas del proceso de ESP (captación, información e interpretación) ya enunciado de forma similar por el parapsicólogo francés Eugene Osty (1922, p.234), donde Elvira tomó un prendedor procurando “sentir” impresiones del objeto:  

Entrego a mi esposa un prendedor, para que ejercite su aptitud de ESP, procurando captar a la persona de su dueño, desconocida para nosotros. Tras una breve concentración me dice que siente que se trata de una persona nerviosa, que sufre fuertes dolores al pecho, y que vive o vivió en una casa con césped al frente, al lado de la cual hay una bandera. La encuesta demostró que el prendedor había pertenecido efectivamente a una persona a la que convenían esas referencias, fallecida hacia 15 años. Precisamente, a causa de sus transtornos nerviosos y de sus padecimientos de fuertes dolores en el pecho, esa persona había adquirido una casa en las Sierras de Córdoba, donde vivió antes de morir. Al frente de su casa tenía un amplio jardín con césped, y al lado había una escuela, que tenía un gran mástil con una bandera.

            Ronald Warburton participó en numerosas experiencias de ESP junto a José S.Fernández. J.Ricardo Musso participó activamente de los trabajos de Fernandez y Warburton del cual pueden extraerse “jugosas” e interesantes anécdotas. Los ensayos consistían básicamente en la adivinación de mazos aleatorizados de cartas “zener”. Las sesiones experimentales eran de tipo informal y no tenían severos controles, excepto aquellos que los mismos participantes sugerían. Los resultados eran altamente significativos, y el mismo Musso describe la experiencia como “carente del control experimental más elemental”. No obstante, Musso efectuó un test OM (Open Matching) (11), y procuró que el sujeto cubriera sus ojos y enguantara sus manos. El éxito de la experiencia fue formidable: 25 aciertos. Se efectuaron otros ensayos obteniendo no menos de 22 aciertos por juego (Musso, 1954, p.315).

            Una experiencia similar la realizó con el psíquico Conrado Castigione (a quien por sus predicciones apodaron Nostradamus). Efectuaron el conocido test de la “silla vacía”. Consistía en seleccionar al azar una butaca en un teatro antes del espectáculo para que el sujeto “sienta” precognitivamente al sujeto que se sentará allí. Cuando el espectáculo culminó, se interrogó a los espectadores sentados en aquellas butacas. De 45 predicciones, se obtuvieron 37 aciertos, y todos ellos pudieron ser evaluados estadísticamente (Musso, 1954, p.317-319).

            En 1955, Musso programó un experimento con los médiums de las asociaciones espíritas, para observar si las características psicológicas de las personificaciones espíritas diferían o no de las del médium en estado normal y si a través de una prueba de identificación de esas personificaciones podía obtenerse, en algún caso, indicios de informaciones solo atribuíbles a una vía de conocimiento paranormal. Para ello, empleo el test de asociaciones dirigidas (AD) de Jung. El test consiste en pronunciar una serie de palabras estímulo en las que se observen relaciones particulares cuyas respuestas manifiesten reacciones o exteriorizaciones afectivas frente a cada palabra-estímulo. Se sometieron 15 médiums en siete agrupaciones espíritas, y se administraron 42 test de AD, de los cuales 15 correspondieron a los médiums en estado normal y otras 27 a “personalidades espíritas” que se manifestaron en sus estados de trance. Musso concluye que las respuestas de las 27 personificaciones testeadas no difieren en ningún caso, desde el punto de vista psicológico, de las respuestas de los respectivos médiums, testeados en estado normal. Los resultados que procuraron obtener información por “vía” parapsicológica, no obtuvieron resultados significativos (Musso, 1956a, p.12).

            En 1956, Ida de Butelman y Elvira de Musso, con el asesoramiento metodológico de J.Ricardo Musso, realizaron otro experimento con alumnos de una escuela primaria. Actuaron 302 niños en edad escolar de la Escuela Sholem Aleijem. Se emplearon dos mazos de cartas ESP encerradas en sobre opacos e identificados con números (del 1 al 50). En uno de los mazos (el mazo 1) identificado con los números impares, la correspondencia entre figuras y números era desconocida por todos los participantes en la experiencia; en el otro mazo (mazo 2), identificado con numeros pares, era conocida únicamente por los operadores del test. Ambos experimentos se realizaron en forma colectiva, por grupos de aproximadamente 25 alumnos por grado, quienes completaron 50 respuestas en cada sesión. La experiencia tenía por objeto establecer, por el análisis de las respuestas dadas al mazo 2, alguna posible acción de ESP; y en tal caso, bajo la hipótesis de que actúa la ESP sobre el mazo 2. A tal efecto cada carta del mazo 1 se expuso alternadamente con otra del mazo 2 (para los alumnos resultaban indiscernibles), y para cada grado se ordenaron los mazos según una tabla de números aleatorios.

            Se realizaron un total de 17.400 ensayos (con 257 alumnos), que corresponden por mitades a los mazos 1 y 2. El promedio total por juego fue el esperable por azar (Musso, mayo 1957). No obstante, en 1962, gracias a la cooperación de la I.B.M. Trade Corporation sus valores se evaluaron con computadoras y se efectuó un reexamen de los resultados obtenidos en 1956. El objeto de este exámen fue someter a una contrastación empírica algunos hallazgos acerca de las relaciones interpersonales (maestro-alumno) según el modelo de Van Buschbach (1955), y la correlación entre las actitudes (sheeps-goats) y los puntajes de ESP, encontrada por Schmeidler. Musso encontró diferencias significativas (P=0,001), que confirmaron solo los resultados de Schmeidler. Este trabajo fue traducido al inglés y publicado en el Journal of Parapsychology, el primer experimento publicado en esta prestigiosa revista parapsicológica americana (Musso, 1965b, 1973) realizado por un parapsicólogo argentino.

            En 1964, con la colaboración de José Martín y Jorge Bisbini, J.Ricardo Musso se propuso investigar las aptitudes de una sensitiva de Rosario, Ofelia B. de Scheafer, mediante test simples de “psicometría” (metagnosia con objeto o “objects-reading”), presentándole objetos (llaves, etc.) provistos por seis colaboradores ausentes. Para el procedimiento de evalución se empleó una modificación de la técnica Pratt-Birge, aunque los resultados obtenidos no mostraron una gran significación (P=0,01) (Musso, 1967).

            Un año más tarde, Granero, Di Liscia y Musso llevaron a cabo un experimento internacional a grandes distancias: el “Experimento Antártida”, en la que participaron más de veinte paises diferentes. Para la experiencia, se utilizaron cuatro mazos de cartas “zener”, que deberían ser “captados” por sujetos en sus correspondientes paises. La coordinación de los objetivos estuvo a cargo del Tte.de Fragata Daniel Alberto Perissé. Se obtuvieron cerca de 200.000 ítems de respuesta y algunos datos parciales publicados por el Dr.Soji Otani, del grupo que colaboró en Japón. El experimento consistió en 64 días experimentales de 8 días cada una. Aunque los resultados no pudieron ser -hasta hoy- totalmente evaluados, hubo indicios de una buena significación general en estos ensayos. Parte de las evaluaciones las efectuó la Japanese Society for Parapsychology (Mizukami & Otani, 1968).    

            Hacia 1969, un experimento -tal vez sobre el cual más se ha debatido- fue realizado por J.Ricardo Musso y Mirta Granero junto al médico psiquiatra Dr.José Baldomero Muratti, quien actuó como sujeto de las experiencias. Desde habitaciones contiguas y en diferentes condiciones, las respuestas fueron evaluadas a ciegas por jueces que actuaron en forma  independiente por el método de ordenamiento de rangos. El análisis de los datos, que requirió el empleó de técnicas estadísticas no paramétricas, se terminó recién dos anos mas tarde, y los resultados fueron altamente significativos (P<10-7), con desvíos muy significativos (P=16x10-6), aunque las diferencias entre las condiciones no fueron significativas. El sujeto identificó correctamente los dibujo-objetivos, tanto cuando eran presentados por Mirta Granero en condiciones de GESP, que el sujeto ignoraba, como cuando eran presentados en condiciones de clarividencia, sin ser vistos por ella. Estos dibujos fueron evaluados por su parecido con el dibujo-objetivo por cuatro jueces. Otros análisis ulteriores revelaron interesantes características en los modos operativos de la ESP del sujeto, así como otras variables como las sensaciones de éxito del sujeto y del agente, y el orden de los ensayos dentro de las sesiones y de las sesiones en la serie experimental, aunque con resultados no significativos (Musso, 1972).

            Este experimento tuvo una repercusión notable en la literatura parapsicológica de habla inglesa (Musso, 1973a). Por ejemplo, el prestigioso psicólogo y parapsicólogo inglés John Beloff seleccionó este trabajo y lo incluyó en un informe publicado en una revista de orientación escéptica (anti-parapsicológica), el Zetetic Scholar, como uno de los siete mejores y más probatorios experimentos de ESP (Beloff, 1980). Además, K.Ramakrishna Rao lo incluyó como un capítulo de su libro sobre los más importantes experimentos parapsicológicos (Musso, 1984; Rao, 1984), Palmer (1978), y Targ y Puthoff (1977) lo mencionaron en su exitoso libro Mind-Reach, traducido también al español. Sin embargo, el experimento recibió algunas críticas, que provinieron de Kreiman (1977, 1978, 1978a, 1981), quien mencionó una carencia de control durante la confrontación de los resultados, comentándolos durante cada ensayo (dibujo), invalidando así el experimento. Pero Kreiman no publicó la réplica de J.Ricardo Musso y Mirta Granero, según la Carta Abierta escrita por J.Ricardo Musso y Mirta Granero (1979), y un segundo informe (1979a) donde replican la crítica diciendo que “ni MG ni JRM supieron que dibujo correspondía a cada sobre, hasta su presentación al sujeto. En ningún momento estuvimos con el sujeto sabiendo que dibujos contenían los sobres que le faltaba adivinar.”

            No obstante, y como consecuencia del notable éxito obtenido, Musso y Granero efectuaron un análisis secundario ulterior del experimento de dibujos ocultos, basados en un estudio previo de Rhine (1969). Observaron la existencia de una significativa curva en U en las “sesiones buenas” del experimento (Musso & Granero, 1980d), publicado también en inglés (Musso & Granero, 1981), confirmando la hipótesis de Rhine por la cual el efecto U ejerce una influencia depresiva sobre el efecto de ESP, que es independiente del psi-missing. Al respecto, Rex Stanford dirigió dos críticas a una de las condiciones del experimento de J.Ricardo Musso y Mirta Granero, aunque señaló que no son críticas a la metodología de este experimento (Stanford, 1985, 1986), sino dos comentarios metodológicos, uno abstracto y otro concreto. Musso y Granero (1986, 1987) respondieron a estos comentarios.                   

            Una de las últimas investigaciones experimentales de J.Ricardo Musso, junto a Mirta Granero, estuvo dirigido a explorar ESP en forma grupal. Se efectuaron cuatro experimentos coletivos (tipo GESP) con alrededor de entre 18 y 26 personas en el Instituto Rosarino de Parapsicología. El objeto de este experimento fue acertar por ESP dibujos en dos grupos de sujetos; un grupo bajo estado de tensión y otro de relajación. Los resultados mostraron que hubo una buena significación en aquellos sujetos que, bajo relajación, obtuvieron mejores puntajes, que aquellos en tensión (Musso & Granero, 1980c).

            Una dirección del trabajo de J.Ricardo Musso estuvo también dirigido a la crítica a y de sus colegas, particularmente de sus colegas argentinos y de sus trabajos experimentales, aunque sus críticas contuvieron un juicio equilibrado y justo, que servía también como autocrítica, y esto le ayudó a no enemistarse con aquellos en el plano personal: “De las críticas -decía- se aprende y se adelanta. Por favor lean y critiquen todo lo que digo o escribo.” (Granero, 1990). La revisión de la obra de Enrique Novillo Paulí Los Fenómenos Parapsicológicos: Psi en el Laboratorio, es una clara demostración de la crítica a la literatura experimental en parapsicología. Musso señala, particularmente, las consideraciones que hace J.B.Rhine en el prólogo de su libro, y menciona una serie de errores cometidos por Novillo Paulí; errores menores en el uso del lenguaje estadístico y en algunas de sus conclusiones. Musso termina diciendo que “sería deseable que en futuras ediciones del libro algunos de estos errores puedan ser corregidos. Si es así, su contribución al desarrollo y prestigio de la parapsicología en los países latinoamericanos sera positiva.” (Musso, 1977). Aunque unos años después, J.Ricardo Musso se envolvió en una nueva polémica con Enrique Novillo Paulí. Las circulares tituladas Documentos de Parapsicología destinados a desenmascarar las actividades charlatanescas en parapsicología y la conducta impropia de algunos parapsicologos argentinos, le llevó una investigación minuciosa durante 1982 (12).

            No obstante, una serie de fascículos titulados Temas de Investigación Experimental publicados por el Instituto Argentino de Parapsicología (en cuya dirección estaba Naum Kreiman) sometió a un debate metodológico las investigaciones desarrolladas por algunos de sus miembros. Uno de los primeros trabajos (Kreiman, 1976) se propuso efectuar una investigación exploratoria tendiente a observar el comportamiento de los sujetos frente a objetivos estructurados, y frente a objetivos cuya estructura no es conocida por los sujetos, empleando para ello palabras con y sin sentido, aunque con resultados poco significativos; y otros dos trabajos de psicokinesis (Kreiman & Roubalski, 1974, Kreiman, 1976a; Kreiman, 1977). Estos ultimos recibieron una crítica de Musso (1977a) y una segunda crítica metodológica a su crítica (Musso, 1978).     

            Es lógico observar, a modo de conclusión, una evolución notable en el trabajo de J.Ricardo Musso desde 1954 hasta la decada del 80, década esta última, en la que fue testigo de la tergiversación de una disciplina. En todo caso, permanecen en los primeros informes de Musso algunos indicios de la “escuela europea” de la parapsicología, con evidentes contenidos de espiritismo-metapsíquica. Solo a partir de los hallazgos de J.B.Rhine, puede perfilarse una línea de trabajo y una inquietud en la actividad parapsicológica de J.Ricardo Musso, que perdurará -a diferencia de otros parapsicólogos cuyos trabajos en este campo se han direccionado a otros terrenos de la investigacion científica- hasta el final. 

            Sin embargo, otros interesantes casos anécdoticos pueden señalarse en su actividad parapsicológica, tales como una investigación sobre la ceremonia de “caminata sobre el fuego” [fire-walking] practicada por algunos grupos religiosos a principios de la década del ’60, donde participaron Julio C.Di Liscia y Harold Horwitz, pero llegaron a la conclusión que no había en ello nada de parapsicológico. En 1965, Musso diseñó un experimento con el sistema oracular oriental I Ching, para observar si -efectivamente- suministraba información concreta respecto a sus consultantes. El estudio, consistente en seleccionar “respuestas que encontraban significativas” eran tildadas a ciegas dentro de un conjunto donde las respuestas a sus preguntas se mezclaban con las respuestas de otros consultantes, no ofreció resultados significativos (Musso, 1973).

  Aportes de J.Ricardo Musso a la Parapsicología en Argentina

            Despues de este detallado análisis de la obra parapsicológica de J.Ricardo Musso, es sumamente difícil indicar cual es exactamente su más importante aporte al desarrollo de este campo, pues sus investigaciones han marcado un camino como pocos en la historia de la parapsicología en Argentina. Podría decirse, con razón, que un importante porcentaje de la labor metodológica de la parapsicología iberoamericana ha venido acompañada por la obra de J.Ricardo Musso, cuyos valores pueden ser emulados por otros científicos. Despues de todo, si Musso -como tantos otros en el pasado- hubieran deseado enriquecerse económicamente con la parapsicología, como quienes desafortunadamente hoy día usurpan el nombre de “parapsicólogo” para fines deshonestos, esta historia sería probablemente diferente.

            Muchos otros parapsicólogos latinoamericanos han encontrado la labor psi de J.Ricardo Musso como una de las fuentes de consulta más importantes. Una constancia empírica de ello aparece en las menciones bibliográficas que más de un centenar de autores hispanos citan de su mas conocido libro En los Límites de la Psicología, que pese a sus cuarenta años, aún conserva toda su vigencia para aprendices e iniciados en parapsicología. Los elogios a su labor no han cesado aún.

            La labor de J.Ricardo Musso trascendió fronteras, quebró barreras del lenguaje, y fue reconocido por sus colegas, en Argentina y en el mundo. En su estudio en Rosario se conservan centenares de cartas de casi todos los parapsicólogos del planeta, un bibliorato repleto de correspondencia con J.B.Rhine desde mediados de la década del ’50. En 1962, Ian Stevenson visitó Argentina donde conoció a J.Ricardo Musso y José S.Fernández (incluso Stevenson estudió un caso de reencarnación en Argentina); en 1966, Emilio Servadio participó de conferencias parapsicológicas en Buenos Aires junto a J.Ricardo Musso, en tiempos en que se ofrecían cursos de parapsicología en la Universidad, y en 1971, encontró a muchos de sus colegas europeos, en oportunidad de su visita a la Conferencia de la Parapsychology Foundation en Saint Paul de Vence (Francia) (ver Servadio, 1971), y más recientemente en Estados Unidos, junto a Mirta Granero.

            Poco antes de su muerte, a mediados de 1989, yo tuve una corta comunicación telefónica con J.Ricardo Musso. Mi interés era hacerle conocer la aparicion inminente del primer número de la Revista Argentina de Psicología Paranormal, que aparecería en el próximo año (1990). Me manifestó interés por ello, y me auguró éxitos en el proyecto, aunque quería saber aún más de mi, por ejemplo, que tipo de inquietudes tenía en parapsicología y si estaba familiarizado con su literatura y sus procedimientos metodológicos. Además, le informaba la reciente desaparición física de Enrique Novillo Paulí, lo que le causó una profunda pena. A fines de septiembre, le remití una correspondencia anunciando formalmente el primer número de la Revista. Nunca contestó mi carta.

            Sin embargo, cuando visité su estudio en 1990, Mirta Granero me enseño mi propia correspondencia en espera de contestación, aunque ésta había llegado casi en los momentos de su muerte (28 de octubre de 1989). Siempre lamenté que J.Ricardo Musso no tuviera en sus manos, al menos, un ejemplar de la Revista. Incluso, hice propicia esa visita para un homenaje organizado por el Instituto Kinsey de Sexología (que Musso presidía) al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento. Entre quienes mencionaron aspectos de su vida y obra en diversas áreas profesionales, comenté sus aportes a la parapsicología ante un numeroso auditorio que escuchó sumamente atento aspectos casi desconocidos de su vida. Conocí entonces a Elvira Canale, su primera esposa, y al Dr.José Baldomero Muratti (mencionados más arriba), el psíquico con quien J.Ricardo Musso desarrolló su famosa investigación sobre dibujos ocultos. Tuve el honor de publicar uno de sus últimos trabajos (póstumo) acerca de los paradigmas materialistas, cuya bibliografía no llegó a terminar (fue elaborada posteriormente por Mirta Granero) (Musso, 1993, 1993a, 1993b).

            Y con todo, este análisis biográfico quedaría vacío si omitiera la labor de J.Ricardo Musso en otros campos de la ciencia, o en psicología, particularmente, pero excedería en mucho el espacio que permite esta revista, y la intención de este artículo. No quisiera -por ello- dejar pasar por alto que la inquietud parapsicológica de J.Ricardo Musso actuó como aquel que retorna al orígen. En definitiva, su interés por la psicología -campo que le cupo la mitad de su vida- devino por sus estudios metodológicos en parapsicología, y paradojicamente, al final de su vida y a modo de conclusión, admite que el futuro de la psicología está en la parapsicología; aquella ciencia que ha tratado de destruir la idea del hombre máquina y la que muestra más claramente la interacción psicofísica.

            Una “psicología paradigmática” unificadora que propone Musso, incluye a la parapsicología como uno de sus principales problemas y a la vez, como una de las más interesantes fuentes de indagación científica.        

 NOTAS:

(1) Acerca de esta etapa de la historia parapsicológica argentina, ver Parra (1990).

(2) Es curioso que Fernández, un espiritista convencido, menciona con frecuencia orgulloso la “posición espiritualista” de la parapsicología, una ciencia que revela -según él- la inmortalidad del espíritu humano a través de las investigaciones experimentales de Rhine y sus antecesores metapsiquistas. En 1948, la creación de la Sociedad Argentina de Parapsicología liderada por Fernández tuvo un fuerte apoyo, económico y moral, de la Sociedad Espiritista Constancia (ver Fernández, 1941, 1949, 1953).

(3) Véase al respecto mi libro Historia de la Parapsicología en la Argentina (Parra, 1990), donde se describen en detalle las actividades de Orlando Canavesio, y la creación del Gabinete de Parapsicología a cargo de Eric C.Luck, dependiente del Instituto de Psicopatología Aplicada en la Secretaría de Salúd Pública durante el Gobierno del General Juan D.Perón. Hay un artículo en preparación acerca de su labor que será publicada en inglés.

(4) “Parapsicología”, artículo publicado en Ciencia e Investigación (Diciembre 1959) por el epistemólogo y filósofo de la ciencia Dr.Mario Bunge.

(5) La primera versión (1954) es una edición ampliada, mientras que la segunda edición ha suprimido tres apéndices, (1) experiencias de la metapsíquica subjetiva, (2) experiencias de la metapsíquica objetiva y (3) las comunicaciones al Primer Congreso Argentino de Psicología, donde se incluyen las experiencias parapsicológicas efectuadas por Musso a varios psíquicos de renombre en Argentina.

(6) De este capítulo, el Instituto Argentino de Parapsicología publicó una separata “Los Test de Parapsicología” (Musso, 1961).

(7) Para mayores detalles de su informe, ver Musso (1973) y Servadio (1971).

(8) Actualmente, el doctorado nacional en psicología no esta incorporado a la currícula universitaria. Existe un reconocimiento académico oficial de la psicología solo a nivel de licenciatura, y algunas pocas universidades privadas ofrecen el doctorado. En este sentido, es curioso que, paradójicamente, hubo un proceso retrogrado en materia de política universitaria en nuestro país. 

(9) Poco a poco, todas las universidades consideraron “prescindible” a la parapsicología y ésta fue eliminada. En 1966, J.Ricardo Musso se vió obligado a renunciar (por motivaciones políticas) con la caída del gobierno democrático pese a la autonomía nacional de las Universidades. La única que contó con un curso de parapsicología fue la Universidad del Salvador (una Universidad confesional), en la década del 70 hasta la muerte de su profesor, el Padre Enrique Novillo Paulí, en 1989. La parapsicología es hoy, materia de un cuatrimestre del quinto ano de psicología, a cargo de la Lic.María Elena Pereyra Valtier.   

(10) Existe una vasta literatura acerca de las capacidades ESP de María Amanda. Para mayor información, ver Fernández, 1941, 1949, 1953, 1963).

(11) El test consiste en distribuir un mazo de cartas standard de ESP en cinco figuras claves según corresponda, considerándose aciertos aquellas figuras que coinciden entre sí, cuya media esperada por azar es de 5/25.

(12) Existe una serie de siete cuadernillos en donde expresa la polémica surgida como consecuencia de actividades pseudo-parapsicológicas denunciadas por J.Ricardo Musso, durante 1982, que por razones de espacio y en razón de la sobreextensión del presente artículo no incluiré en este análisis biográfico (Musso, 1982, 1982a, 1982b, 1982c, 1982d, 1982). Esta información, valiosa y consistente, demuestra una etapa de la historia de la parapsicología argentina desconocida (la década 80 a 90) que lamentablemente hoy no ha sido publicada, excepto algunos comentarios efectuados por Naúm Kreiman en Cuadernos de Parapsicología. Desde 1981 a la fecha, se han organizado en Argentina una numerosa cantidad de Congresos de Parapsicología, algunos de los cuales no alcanzan el más mínimo nivel de seriedad, desde la usurpación y comercialización indiscriminada de títulos sin reconocimiento legal ni profesional, hasta la más absoluta desinformación que incluye una mixtura de materias “clínicas” que alimenta la “franja lunática de la población”. Un minucioso artículo en preparación será publicado por mí en la Revista Argentina de Psicología Paranormal, en breve.

 

REFERENCIAS

  Amadou, R. (1954). La Parapsicología: Historia y Crítica. Paidós: Buenos Aires.

  Amadou, R. (1955). ¿Qué es la Parapsicología? Revista de Parapsicología 1 (1) pp.3-9.-

  Andrieu, O. (1956). Metafísica y Parapsicología. Revista de Parapsicología 2 (1), pp.23-29.-

  Bechterev, W. (1956). Experiencias de telepatía en perros y en humanos. Revista de Parapsicología 2 (1), pp.13-16.-

  Beloff, J. (1980). Seven evidential experiments. Zetetic Scholar No.6, pp.100-104.-

  Caro, M. (1940) Discurso del Señor Presidente: Conmemoración del 54to. Aniversario de la Sociedad Espiritista Lumen. ENSAYOS: Publicación Mensual de la Sociedad Lúmen 2 (No.11), pp.2-8.-

  Carrington, H.(1955). Posible e Imposible. Revista de Parapsicología 1 (3/4), pp.61-69.-

  Ehrenwald, J.(1961). Telepatía y Relaciones Interpersonales. Paidós: Buenos Aires.

  Eisenbud, J.(1955). Psiquiatría y Parapsicología: Estudio histórico. Revista de Parapsicología 1 (2), pp.29-41.-

  Feola, J.M.(1993). Scientits and Psychics [Informe inédito no-publicado, en inglés].

  Fernández, J.S.(1941). Clarividencia y Probabilidad: Ensayo de Aplicación del Método Estadístico en lo Suprasensorial. Constancia: Buenos Aires.

  Fernández, J.S.(1949). Introducción Matemática al Estudio de los Fenómenos de E.S.P. Ediciones de la Sociedad Argentina de Parapsicología: Buenos Aires.

  Fernández, J.S.(1953). Parapsicología Experimental: Fenómenos de ESP en la Sociedad Argentina de Parapsicología. Ediciones de la Sociedad Argentina de Parapsicología: Buenos Aires.

  Fernández, J.S.(1963). Más Allá de la Cuarta Dimensión. Constancia: Buenos Aires.

  Granero, M.(1990). J.Ricardo Musso (1917-1990). Revista Latinoamericana de Psicología 22 (2), pp.301-306.-

  Kreiman, N. & Roubalski, P. (1974). Investigación exploratoria de PK. Cuadernos de Parapsicología 7 (4), pp.1-14.-

  Kreiman, N. (1976). ESP y estructura del objetivo. Temas de Investigación Experimental: Comentarios sobre Metodología. Comunicación No.6. Edición del Instituto Argentino de Parapsicología: Buenos Aires.

  Kreiman, N.(1976a). Experimento de PK en condiciones de concentración vs.visualización. Cuadernos de Parapsicología 9 (2), pp.2-12.-

  Kreiman, N.(1977). Metodología de la investigación experimental: Observaciones críticas. Cuadernos de Parapsicología 10 (3), p.12-15.-

  Kreiman, N.(1978). Análisis metodológico y experimental de un experimento de ESP. Cuadernos de Parapsicología 11 (1), pp.14-18.-

  Kreiman, N.(1978a). Análisis metodológico y experimental de un experimento de ESP (Parte II). Cuadernos de Parapsicología 11 (4), pp.14-18.-

  Mizukami, T. & Otani, S. (1968). Results of Argentine-Japan long distance ESP experiment. Proceedings of the Japanese Society for Parapsychology (No.1), pp.29-32 [en japonés, con resúmen en inglés, pp.81-83].-

  Musso, J.R.(1954). En los Límites de la Psicología: Desde el Espiritismo hasta la Parapsicología. Periplo: Buenos Aires.

  Musso, J.B. (1955) Las etapas del proceso de ESP. Revista de Parapsicología 1 (1), pp.23-32.-

  Musso, J.R. (1955a). La posesión espírita ¿Cuestión cerrada? Revista de Parapsicología 1 (2), pp.13-28.-

  Musso, J.R. (1956). Insulto, pero oportunidad -réplica- Revista de Parapsicología 1 (3/4), pp.45-60.-

  Musso, J.R. (1956a). Experiencias con médiums en trance. Revista de Parapsicología 2 (1), pp.3-12.-

  Musso, J.R. (1957). La percepción extrasensorial. Revista de Educación 2 (1), pp.36-47.-

  Musso, J.R. (Mayo, 1957). Experiencias de ESP con alumnos primarios. Boletín Informativo del Instituto Argentino de Parapsicología (No.4).-

  Musso, J.R. (Abril 1958). Cursillos de Parapsicología en la Universidad Nacional del Sur. Boletín Informativo del Instituto Argentino de Parapsicología (No.5), p.2.-

  Musso, J.R.(1961). Los Test de Parapsicología. Publicación del Instituto Argentino de Parapsicología: Buenos Aires.

  Musso, J.R. (1963). Contribución de la parapsicología al conocimiento del hombre. Revista de la Universidad de Buenos Aires 8 (2) pp.224-250 [También publicado como separata].-

  Musso, J.R. (1965). En los Límites de la Psicología (Segunda Edición). Paidós: Buenos Aires.

  Musso, J.R. (1965a). Influencia de las variables intra e interpersonales sobre la función de la ESP: Un experimento con alumnos de la escuela primaria. Cuadernos de Parapsicología 2 (2), pp.1-10.-

  Musso, J.R. (1965b). ESP experiments with primary school children. Journal of Parapsychology 29 (2), pp.75-88.-

  Musso, J.R. (1967). Evaluación de seis sesiones exploratorias con material verbal libre. Revista de Parapsicología [Nueva Serie] 1 (1) pp.5-15.-

  Musso, J.R. (1970). Problemas y Mitos Metodológicos de la Psicología y la Psicoterapia. Psiqué: Buenos Aires.

  Musso, J.R.(1970a). Falacias y Mitos Metodológicos de la Psicología. Psiqué: Buenos Aires.

  Musso, J.R. & Granero, M. (1972). Experimento de percepción extrasensorial de dibujos ocultos. Revista Argentina de Psicología 3 (No.11), pp.121-148.

  Musso, J.R. & Granero, M. (1973). Parapsychology in Argentina. En Angoff & Shapin (Eds.). Parapsychology Today: A Geographical View (pp.144-172). Parapsychology Foundation: New York.

  Musso, J.R. & Granero, M. (1973a). An ESP drawing experiment with a high scoring subject. Journal of Parapsychology 45 (2), pp.99-120.-

  Musso, J.R.(1977). Book reviews: Los Fenómenos Parapsicológicos [The Parapsychological Phenomena] by Enrique Novillo Paulí. Buenos Aires: Editorial Kapelusz. 1975. Pp.344. Journal of Parapsychology 41 (2), pp.143-149.-

  Musso, J.R.(1977a). Crítica metodológica de dos experimentos de PK. Temas de Investigación Experimental: Comentarios sobre metodología. Comunicación No.6. Edición del Instituto Argentino de Parapsicología: Buenos Aires.

  Musso, J.R. (1977b). Parapsicología. En Vidal, Bleichmar & Usandivaras (Eds.). Enciclopedia de Psiquiatría (pp.419-423). El Ateneo: Buenos Aires [Hay separata publicada por el Grupo Rosarino de Estudios Psicológicos, Octubre 1979].

  Musso, J.R. (1978). Crítica metodológica a la respuesta a una crítica. Temas de Investigación Experimental: Comentarios sobre metodología. Comunicación No.6. Edición del Instituto Argentino de Parapsicología: Buenos Aires.

  Musso, J.R. (1978a, 29/1). La mente en movimiento. Diario La Opinión Cultural: Buenos Aires.

  Musso, J.R. & Granero, M. (1979). Carta abierta de J.Ricardo Musso y Mirta Granero a los Colegas del I.A.P [folleto]. Edición del Instituto Rosarino de Parapsicología: Rosario.

  Musso, J.R. & Granero, M.(1979a). Análisis metodológico de una crítica a un experimento nuestro de percepción extrasensorial de dibujos ocultos. Temas de Investigación Experimental. Edición del Instituto Argentino de Parapsicología: Buenos Aires. 

  Musso, J.R. (1980, 5/10). ¿Quién es el parapsicólogo?  Diario La Capital: Rosario.

  Musso, J.R. (1980a, 23/10). La realidad psíquica inconciente: Parapsicología y psicoanálisis. Diario La Capital: Rosario.

  Musso, J.R. (1980b, 30/11). La interacción mente-cerebro: Parapsicología y psicofisiología. Diario La Capital: Rosario.

  Musso, J.R. & Granero, M. (1980c). Experimentos colectivos de GESP tendientes a obtener resultados positivos repetidos. En Instituto Argentino de Parapsicología (Ed.). Primeras Jornadas Argentinas de Parapsicología (pp.21-44). Edición del Instituto Argentino de Parapsicología: Buenos Aires.

  Musso, J.R. & Granero, M. (1980d). Estudio experimental sobre el efecto U. En Instituto Argentino de Parapsicología (Ed.). Primeras Jornadas Argentinas de Parapsicología (pp.151-167). Edición del I.A.P.: Buenos Aires.

  Musso, J.R. (1981). U-Effects in an ESP experiment with concealed drawings. Journal of Parapsychology 45, pp.99-120.-

  Musso, J.R. (1982). Prolegómenos para una investigación sobre charlatanismo en parapsicología. Documentos en Parapsicología No.1: En Defensa del la Identidad del Parapsicólogo. Edición del Grupo Rosarino de Parapsicología (Pp.3).

  Musso, J.R. (1982a). Primeras conclusiones de una investigación sobre un caso de charlatanismo en parapsicología. Documentos en Parapsicología (No.2): En Defensa de la Identidad del Parapsicólogo. Edición del Instituto Rosarino de Parapsicología (Pp.17).

  Musso, J.R. (1982b). Primeras Notas para un estudio sobre los vínculos entre los charlatanes en parapsicología y los sostenedores de pseudoespistemologías. Documentos en Parapsicología (No.3): En Defensa de la Identidad del Parapsicólogo. Edición del Instituto Rosarino de Parapsicología (Pp.29).

  Musso, J.R. (1982c). No se pueden doblar las campanas mientras se marcha en la procesión: Carta abierta a Enrique Novillo Paulí, S.J. Documentos en Parapsicología (No.5): En Defensa de la Identidad del Parapsicólogo. Edición del Instituto Rosarino de Parapsicología (Pp.25).

  Musso, J.R. (1982d). El Primer Congreso Argentino de Parapsicología: Lo ocurrido. Lo que reveló. Sus consecuencias. Documentos en Parapsicología (No.6): En Defensa de la Identidad del Parapsicólogo. Edición del Instituto Rosarino de Parapsicología (Pp.27).

  Musso, J.R. (1982e). Sobre las tretas contra las críticas científicas y como exhibirlas: Carta abierta a Enrique Novillo Paulí, S.J. Documentos en Parapsicología (No.7): En Defensa de la Identidad del Parapsicólogo. Edición del Instituto Rosarino de Parapsicología (Pp.14).

  Musso, J.R. & Granero, M. (1984). An ESP drawing experiment with a high-scoring subject. En Rao (Ed.). The Basic Experiments in Parapsychology (pp.117-139). McFarland: Jefferson, NJ.

  Musso, J.R. & Granero, M. (1986). Drs.Musso and Granero object... Parapsychology Review 17 (6), pp.13-14.-

  Musso, J.R. & Granero, M. (1987). Los doctores Musso y Granero replican al doctor Stanford. Psi Comunicacion 13 (25/26) pp.55-62.-

  Musso, J.R. (1993). Los paradigmas materialistas (mecanicista vs.dialéctico) en el problema de relación entre lo psíquico y lo físico (antes y después de los años ’60) -Parte I. Revista Argentina de Psicología Paranormal 4 (1), pp.25-40.-

  Musso, J.R. (1993a). Los paradigmas materialistas (mecanicista vs.dialéctico) en el problema de relación entre lo psíquico y lo físico (antes y después de los años ’60) -Parte II. Revista Argentina de Psicología Paranormal 4 (2), pp.53-70.-

  Musso, J.R. (1993b). Los paradigmas materialistas (mecanicista vs.dialéctico) en el problema de relación entre lo psíquico y lo físico (antes y después de los años ’60) -Referencias. Revista Argentina de Psicología Paranormal 4 (3), pp.121-124.- 

  Osty, E. (1922). El Conocimiento Supra-Normal: Estudio Experimental. Aguilar: Madrid.

  Palmer, J. (1978). Extrasensory Perception: Research Findings. En Krippner (Ed.). Advances in Parapsychological Research: 2 -Extrasensory Perception. Plenun Press: New York

  Parra, A.(1990). Historia de la Parapsicología en la Argentina. Edición del Autor: Buenos Aires.

  Parra, A.(1995). Research aspects and social situation of the parapsychology in Argentina: Brief history and future posibilities. Journal of the Society for Psychical Research (en prensa).

  Price, G.R. (1956). La ciencia y lo sobrenatural -crítica- Revista de Parapsicología 1 (3/4), pp.3-30.-

  Price, G.R. (1956a). Oportunidad, no insulto -respuesta- Revista de Parapsicología 1 (3/4), pp.42-45.-

  Price, H.H.(1955). Parapsicología y Filosofía: Consideraciones preliminares. Revista de Parapsicología 1 (1), pp.33-36.

  Rao, K.R. (1984). The Basic Experiments in Parapsychology. McFarland: Jefferson.

  Rhine, J.B. (1955). Períodos en la historia de la parapsicología. Revista de Parapsicología 1 (1), pp.10-22.-

  Rhine, J.B. (1955a). Objetivos inmediatos de la parapsicología. Revista de Parapsicología 1 (2), pp.3-11.-

  Rhine, J.B. (1956). El mecanicismo es un hermoso ídolo. Revista de Parapsicología 1 (3/4), pp.31-34.-

  Rhine, J.B.(1957). El Alcance de la Mente. Paidós: Buenos Aires.

  Rhine, J.B.(1958). El Nuevo Mundo de la Mente. Paidós: Buenos Aires.

  Rhine, J.B. (1969). Possition efects in psi test results. Journal of Parapsychology 33, pp.136-157.-

  Schmeidler, G. & Murphy, G. (1956). Influencia de la actitud mental del sujeto sobre el éxito de las experiencias de ESP. Revista de Parapsicología 2 (1), pp.30-34.-

  Servadio, E. (1955). Psicoanálisis y Parapsicología. Revista de Parapsicología 1 (1), pp.37-43.-

  Servadio, E. (1971). Twentieth International Conference Parapsychology Foundation. Parapsychology Today: A Geographic View. Parapsychology Review 2 (6), pp.1-5.-

  Soal, S.G. (1956). Diatriba basada en suposiciones infundadas -réplica- Revista de Parapsicología 1 (3/4), pp.35-41.-

  Stanford, R.(1985). Review of The Basic Experiments in Parapsychology. Compiled and edited by K.Ramakrishna Rao. Parapsychology Review 16 (3), pp.10-12.-

  Stanford, R.(1986). Dr.Stanford replies... Parapsychology Review 17 (6), pp.14-15.-

  Szekely, B. (1961). Los Test: Manual de Técnicas de Investigación Psicológica. Kapelusz: Buenos Aires.

  Targ, R. & Puthoff, H. (1977). Mind-Rearch: Scientists Look at Psychic Ability. Delacorte Press: New York [Hay versión al español: Poder Mental. Diana: México].

  Tyrrell, G.N.M. (1956). Telepatía y precognición. Revista de Parapsicología 1 (2), pp.17-22.-

  Tyrrell, G.N.M.(1965). La Personalidad del Hombre a la Luz de la Parapsicología. Paidós: Buenos Aires.

  Tyrrell, G.N.M.(1965a). Apariciones. Paidós: Buenos Aires.

  Urban, H. (1956). Investigaciones parapsicológicas en una clínica psiquiátrica. Revista de Parapsicología 2 (1), pp.35-38.-

  Van Buschbach, J.G. (1955). A further report on an investigation on ESP in school children. Journal of Parapsychology 29 (1), pp.73-81.-

* Quiero agradecer particularmente a Mirta Granero, por la información biografica y literaria, de J.Ricardo Musso, al Dr.José Baldomero Muratti, al Dr.José María Feola y a la Sra.Susana Fernández de Warburton (hija del Ing.Fernández) sin cuya ayuda jamás hubiera podido confeccionar este trabajo biográfico.

 
< Anterior   Siguiente >
right separator
Este Website é uma realização do Inter Psi e é mantido por Leonardo Stern e Wellington Zangari
© 2009 Pesquisa Psi
Joomla! is Free Software released under the GNU/GPL License.
designed by allmambo.com