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Gardini, W. (1993). Yoga clásico y psi: Sus implicaciones para la parapsicología. Revista Argentina de Pesquisa Paranormal, 4(2), (pp. 101-110).
Walter Gardini*
Con la palabra Yoga
se denominan muchos "productos" más o menos auténticos. En este
artículo nos referimos al Yoga clásico que encuentra en los Aforismos sobre el
Yoga de Patanjali su texto básico. Se trata del primer documento que presenta
en forma completa la doctrina y la práctica del yoga. Fue escrito entre el
siglo II y el III D.C.
Se lo atribuye a
Patanjali pero poco o nada sabemos acerca de él. Seguramente no fue el creador
del Yoga, que ya existía a partir del segundo milenio A.C. y del cual se habla
en algunos Upanishads anteriores. Patanjali sintetiza la tradición del pasado
en un texto breve (unas 15 páginas) en forma de aforismos concisos y un poco
crípticos (195, divididos en cuatro secciones) que debían ser memorizados por
los practicantes".
Numerosos fueron
los comentaristas que intentaron aclarar el sentido de estos aforismos. Todavía
hoy se los estudian en las Universidades de la India y en los mejores institutos
de Yoga de Oriente y Occidente. Se los consideran punto de referencia para
distinguir el yoga verdadero del espurio, junto a otro texto clásico que los
complemento el Bhagavad Guita. En los aforismos no se encuentra ninguno
de los elementos con los cuales ordinariamente se caracteriza el pensamiento de
la India y que se hallan, por el contrario, en el Guita: dioses, ritos,
castas, divinización del hombre, irrealidad del mundo, monismo con relativa
aniquilación de yo individual. Aparece Ishavara, el señor, pero ocupa un lugar
secundario. No es creador, ni conservador, ni transformador según la doctrina
tradicional del hinduísmo. Es un simple maestro (gurú). La entrega a él,
recomendada cuatro veces, es facultativa ("se puede"). Probablemente
se trata de una interpolación. Sin embargo, no hay que pensar que los Aforismos
sean totalmente de ella. La finalidad próxima es el logro de la serenidad y el
control de la mente para llegar a la plena autorrealización más allá de la
material no en la unión con alguna divinidad, sino en la percepción clara de
lo que uno es realmente: un "ser y conciencia" (saticht)
espiritual e infinito que se hace autotransparente.
Se considers a
Patanjali el padre de la psicología y en realidad, se pueden considerar los
Aforismos como el primer libro de psicología, todavía de asombrosa actualidad.
Se divide la psique en cinco niveles: inconciente y subconciente (llamado el
"depósito" de las consecuencias de nuestras acciones, Karma),
conciencia o "estado de vigilia", superconciencia y transconciencia (kaivalya,
liberación).
A la
superconciencia estan dedicados 41 aforismos en los cuales se señalan 45
poderes paranormales vinculados con el cuerpo, los sentidos, el conocimiento, y
el alma:
CLASIFICACION DE LOS
PODERES
En relación con el conocimiento
de:
pasado y futuro 16
sonidos e idiomas 17
vidas anteriores 18
hábitos mentales de los otros 19
momento de la muerte 23
cosas escondidas y lejanas 26
espacios cósmicos 27
estrellas y sus movimientos 28-29
constitución del cuerpo 30
los espíritus perfectos 33
la mente propia 35
la sucesión del tiempo 53
las cosas semejantes 53
En relación con el cuerpo. Se
hace:
invisible 21
fuerte 25
insensible al hambre y a la sed 31
interpenetrable 39
liviano 40
luminoso 41
capaz de la levitación 43
desencarnado 44
pequeño, grande e invulnerable 46
bello 47
veloz 49
omnipotente 50
En relación a los sentidos:
cesación de los poderes normales
22
actividad supernormal 37
oido transfísico 42
dominio total 45-48
independencia 33
Efectos más importantes:
poder de amistad y benevolencia 24
firmeza 32
intuición 34
sabiduría discriminativa 50-55
aislamiento-independencia 56
Peligros más dañinos:
apego 38.51
orgullo 52
Objetos sobre los cuales se debe
ejercer la concentración perfecto:
trasformaciones de la menle 16
sonidos 17
impresiones latenles 18-23
rasgos externos 19
forma del cuerpo 21
objetos de los sentidos 22
amistad 24
animales 25
cosas pequeñas y escondidas 26
espacios cósmicos 27
estrellas 28-29
ombligo 30
garganta 31
cabeza 33
corazón 35
soplo 40-41
elementos constitutivos del cuerpo
46-48
luminosidad 50
instante temporal 53
ORIGEN DE LOS
PODERES
Se halla claramente
precisado en el primer aforismo de las cuarta parte: "Los Aforismos
provienen del conocimiento, del uso de hierbas, de fórmulas mágicas, del
ascetismo y de la concentración."
1.- La última
causa es la más importante. Casi bodos los aforismos tienen como introducción
estas palabras: "Practicando la concentración perfecta (samyama) se
adquiere..." Esta es la unificación de las tres últimas etapas del
octuple noble sendero del yoga: la atención fija, la meditación, y la
Iluminación (samadhi). No es un simple pensar sino un esfuerzo intenso para
enfocar la mente y detener la absorbida por largo tiempo en una única
dirección, hacia un objetivo particular.
Los aforismos
presentan un vasto abanico de objetos de concentración; elementos del cosmos y
de la naturaleza, partes del cuerpo, impresiones latentes, el instante temporal,
vivenclas luminosas hasta llegar al "Ser" (el Yo verdadero) infinito.
Concentrados sobre
uno u otro de estos objetos, la mente sumamente unificada logra un contacto en
profundidad con ellos. Conocer así es trascender las apariencias, los detalles
exteriores e ir a las causas últimas. Pero no como lo hace el científico y el
filósofo, sino como el poeta, el artista, y el místico. Uno se transforma en
lo que contempla. Semejante conocimiento tiene un poder dinámico. Conocer es
dominar. Se establece una interacción en la cual el cognoscente se enriquece
con las fuerzas que le llegan del objeto conocido.
Esto es posible
porque todos los seres son expresión de una realidad única. Según la doctrina
subyacente al yoga la materia es energía y esta compuesta de tres fuerzas (gunas):
una positiva, la otra negativa y una tercera intermedia (se usan los tres
colores: blanco, negro y rojo). No faltan los que ven hoy una íntima relación
entre esta cosmología y los quanta-energéticos de la física nuclear, en
particular con los tres elementos básicos de los fenómenos físicos:
vibración, dinamismo, e inercia.
También la mente
se la considera una realidad material compuesta por los mismos tres principios
que confiere a cada ser sus características particulates. La fuerza del hombre,
la del sol, y del elefante proceden de una sola fuente: la materia-energía
activada por el estímulo que proviene del Ser infinito. Con la concentración
perfecta uno puede sintonizarse con las fuerzas específicas de los objetos que
contempla sobre la naturaleza íntima (esencia) del elefante, adquiere su misma
estabilidad y firmeza (aforismo 25, tercera parte). Otro ejemplo: si alguien se
desconcentra sobre las vibraciones ondulatorias que salen de su cuerpo y que le
permiten ser vistos, puede detenerlas y hacerse invisible (aforismo 21).
2.- Otra causa,
puesta como primera en el aforismo que comentamos es el nacimiento. Existen
poderes que son innatos, propios de algunos. No se heredan de los padres sino de
las existencias anteriores de un individuo conforme a la doctrina de la
reencarnación. El Karma personal influye en la aparición de un cuerpo con
cualidades específicas y conocimientos extraordinarios que se pueden manifestar
inmediatamente después del nacimiento.
3.- La tercera
causa es la utilización de hierbas especiales conocidas en la India antigua,
como en las culturas precolombinas (el peyote en México, y la coca en el
Perú), y prácticamente, desde siempre, en todo el mundo. En la India se
preparaba con el cáñamo un bebida alcohólica llamada siddhi. Quien la
tomaba era un siddha, palabra empleada por Patanjali. Se utilizaba tamble'n el
rayasana. Los rayasanas precursores de los alquimistas, primeros en usar los
metales en la medicina, que se proponían reforzar el cuerpo y hacerlo inmortal.
Ellos creían que, en el mercurio y en el azufre, estaba oculto un maravilloso
poder, en consecuencia, mezclándolo en determinadas proporciones, se podía
lograr una bebida que fuera capaz de asegurar la inmortalidad.
4.- Las fórmulas
mágicas nombradas en el aforismo son conjuros o palabras especiales, repetidas
en condiciones apropiadas, sobre todo de entonación. Se las halla en todos los
pueblos. Son el "ábrete sésamo" o el "abracadabra" de los
cuentos. Patanjali propone la recitación del OM, la palabra sagrada más usada
en el yoga (el mantra). Es un sonido, una vibración conectada con todos los
seres. Se puede dirigir al Señor personal (Ishavara) o al Ser (Purusha).
Con el OM uno se conecta con una energla superior y la hace suya. Se aconseja
una repetición contínua del mantra porque solo así dinamiza la conciencia,
rompe el surco creado en ella y la transforma en una fuente de energía.
5.- La última
causa es el ascetismo o las austeridades. Estas comprenden las mortificaciones
corporales que pueden ir desde una simple abstinencia de carnes o bebidas
alcohólicas, al ayuno, al control del sueño y la auto-tortura. El aforismo 43
de la segunda sección dice expresamente que "con las austeridades se
logran poderes especiales (siddhis) para los sentidos y para el
cuerpo." Se hace posible un autocontrol perfecto, de manera que el cuerpo
sea funcional, imperturbable y preparado para el ejercicio de los poderes
paranormales. Se aconseja también... practicar firmemente la continencia para
adquirir energía" (II, 38). El aforismo se refiere en primer lugar al
vigor físico fruto de la conservación de la energía sexual, pero abarca
igualmente el ámbito psicofísico. Las aguas dispersas, oportunamente
encauzadas, pueden accionar turbinas y generar tremendas energías. Esto logra
la autodisciplina con relación a las potencialidades del cuerpo.
OBJETO DE LOS
PODERES
Ayer y hoy frente a
los poderes paranormales, se pueden tomar dos actitudes opuestas: rechazarlos
como si no tuviesen importancia y fuesen fruto de alucinaciones, o ensalzarlos
viendo en ellos lo a' de la perfecci'n. El yoga clgsico elige el camino
intermedio. El aforismo 38 de la tercera parte afirma que "los poderes son
eficaces en la experiencia ordinaria, impedimentos en la concentración."
Se acepta su existencia comprobada por la experiencia; se reivindica su
utilidad, pero al mismo tiempo, se reconoce que pueden constituir un obstáculo.
Los poderes
paranormales tienen muchos aspectos positivos. Nos permiten conocer más
hondamente los secretos de la psiqué humana y del mundo. Son manifestaciones de
una naturaleza que cada día nos sorprende con nuevos misterios. Son un medio
para ayudar más eficazmente a los demás alivianando su sufrimiento. Son prueba
de un progresivo perfeccionamiento individual en la práctica de la
concentración y del ascetismo. Sobre todo, ellos nos permiten Ilegar a la plena
autorrealización.
Al respecto merecen
ser señalados dos aforismos: el 24 y el 56. El primero se conecta con I, 30:
"Se logra la serenidad de la mente practicando la amistad con los que son
felices, la compasión con los que sufren, la alegría con los que son virtuosos
y la indiferencia con el vicio." El aforismo III, 24 afirma que
"practicando la concentración perfecta sobre la amistad y otros
sentimientos se logran los poderes correspondientes." Las virtudes
sociales: la benevolencia, la humildad, la sensibilidad al dolor ajeno. Por otro
lado, sin estas virtudes, no se puede llegar a la tranquilidad mental.
El aforismo 56
afirma: "Cuando la luminosidad del intelecto y la del Espíritu llegan a
igual pureza, se dá la independencia total." Esto es el resultado de las
últimas etapas de la concentración perfecta. El practicante ya ha reconocido
que todo lo que se refleja en el espejo de su intelecto no es la realidad: hay
que ir a la fuente del reflejo. Ya ha rechazado todos los objetos materiales por
precarios e impermanentes y ha llegado a la fuente última, imperecedera e
infinita. Con ella se identifica y asf logra la liberación de todos los
condicionamientos humanos.
Junto a estos
resultados sumamente positivos, los poderes pueden ser un grave obstáculo en el
camino hacia la autorrealización. El motivo es evidente. Los efectos que
producen Ilaman fuertemente la atención, estimulan el orgullo y el deseo de
autoafirmación. Esto trae consigo la extroversión, la vuelta hacia aspectos
materiales, y los espejismos de la vida. Desvián, pues, de los fines más altos
con que fueron analizados y constituyen para el yogui una tentación y un serio
dilema: o él se instala en los poderes y los utiliza para afirmarse en este
mundo, transformándose así en un mago o los domina para seguir la vía del
desapego hasta la total liberación. La elección de un u otra propuesta es
decisiva. Solo la renuncia y una lucha victoriosa contra la tentación de la
magia trae consigo un nuevo enriquecimiento espiritual del asceta.
Este debería usar
discretamente los poderes que posee en casos de verdadera necesidad, con total
lndiferencia, no para la exaltación de si mismo, sino en beneficio de los
demás. Los débiles se queman y se esclavizan cada vez más, mientras que los
yoguis auténticos se perfeccionan. Los poderes son un desafío. Son medios, no
fines. Hay que controlarlos; no ser controlados por ellos. Son peldaños que se
presentan en el sendero para probar el valor auténtico del practicante, hay que
dejarlos y seguir adelante.
Es significativo
que de ellos no se hable en otro texto clásico del yoga: el Bhagavad Guita. Por
otro lado se atribuye a Gandhi. Excepcionales fueron su autocontrol, la lucha
para la libertad de su país, la unica incesante con Dios y la entrega al
prójimo, sobre todo a los más humildes y desprotegidos, hasta la muerte.
LOS PODERES SEGUN LA
TRADICION DEL YOGA CLASICO
Para una
comprensión más completa de los aforismos dedicados a los poderes psíquicos,
es necesario tener presente a los comentaristas más destacados del yoga
Clásico.
1.- Los
comentaríos más antiguos y más estudiados son los de Vyasa (s.VII) y los de
Boia (s.XI) (Patanjali, 1962; Herrera, 1977). También ellos analizan los
aforismos relativos a la causa de los poderes y a su finalidad comentados
anteriormente, pero remiten también a los números 2 y 3 de la cuarta sección:
"La transformación de un forma a otra proviene del fluir de la materia
primordial. La causa accidental: no es productora real de estas
transformaciones, sino solo destruye los obstáculos, como en el caso de un
campesino."
Causa lnmediata de
los poderes son las acciones que el discípulo cumple, el progresivo avanzar a
través de las ocho etapas y, sobre todo, la concentración perfecta (samyama),
siempre recordada antes de la enumeración de cada poder. Sin embargo, hay que
ir más a fondo; en realidad, todo se debe al fluir de la naturaleza primordial
(prakriti). Es ella la que, en unin con el espfritu (purusha), realiza
todos los cambios en todos los seres; es la verdadera y única causa eficiente
que determine cambios a través de impresiones latentes.
La acción del
individuo particular es necesaria, pero "no es productora real de las
transformaciones," porque está predeterminada por una causa anterior: el
depósito kármico. Patanjali la compara a la ruptura de un obstáculo, como en
el caso de un campesino que, para llevar agua de un campo de labranza a otro,
rompe simplemente el dique e, inmediatamente, el agua corre a través de los
arroyuelos, por si sola, sin que él haga ningún esfuerzo para que el agua
fluya. Así las plantas germinan, dan flores y frutos, pero todo esto se debe
atribuir a las leyes de la naturaleza que trabajan a través de la savia de la
planta y de la luz del sol, no al labrador. Este no hizo otra cosa, sino remover
obstáculos.
De la misma manera,
los elementos constitutivos de la naturaleza actúan por si mismos provocando
ellos, como causa principal y responsable, los cambios relativos. Estos cambios
son, pues, parte de un largo proceso evolutivo, el desarrollo de potencialidades
latentes. Se confirma así la tesis según la cual cada uno nace condicionado,
limitado por el contexto general y eterno en el que se sitúa el proceso
evolutivo. Nadie es dueño total de si mismo, nadie es igual a otro; nadie puede
hacer todo lo que quiere; todos son instrumentos. El depósito kármico con el
que uno nace es distinto en uno y en otro, y distintas serán las realizaciones,
las formas elegidas para llegar a la liberación.
2.- El comentario
de J.K.Talmni (1955) a los Aforismos es uno de los más recientes (1961). Y, sin
duda, es el mejor. Su autor fue, durante muchos años profesor de química en la
Universidad de Allahabad y acerca de esta especialidad publicó numerosos
trabajos. Una larga nota al Aforismo 16 de la sección tercera y otras
observaciones esparcidas en su obra, nos permiten reconstruir su pensamiento
sobre el orígen y la naturaleza de los poderes paranormales.
En primer lugar
toma distancia tanto respecto de una interpretación científica de corte
materialista como la que ven los poderes de efectos milagrosos. La psicología
moderna que pretende estudiar las expresiones de la mente y del conocimiento
limitándose a lo que aparece a través del vehículo físico del cuerpo, no
puede dar ninguna explicación exhaustiva sobre hechos de la vida interior y
espiritual que ella desconoce. "Quien rehúsa abandonar las orillas del
mundo físico, queda encerrado en conocimientos y recursos limitados, y no puede
pretender juzgar las experiencias de quien se ha aventurado en alta mar y ha
llegado a regiones espléndidas e inimaginables."
Se necesita, por lo
tanto, partir de la psicología yoga, la cual admite la existencia de dos
principios complementarlos, interconectados. Uno material (prakriti) y
otro espiritual (purusha). El yoga afirma también que, en el individuo,
el intelecto (buddhi), es el elemento prioritario a través del cual se
puede tomar contacto con todos los seres e influir sobre ellos.
Taimni concluye sus
reflexiones -tanto más interesantes por cuanto provienen de un clentífico
distinguido- con estas palabras: "Obviamente, en todas partes existen
charlatanes que engañan a los crédulos por sus fines y nefastos. Existen
también personas que han adquirido algunos poderes inferiores y continúan
exhibiéndolos para satisfacer su mezquina vanidad o para ganar dinero. Aunque
dichas personas se presentan como grandes yoguis, su actitud mundana los
traiciona. El ejercicio de yoga superior y el desarrollo de la vida espiritual
son los únicos medios seguros para entrar en contacto con los verdaderos yoguis
que dominan esta ciencia y que, sin duda, pueden ejercer los poderes mencionados
en los Aforismos."
3.- Swami
Akhilananda (1964) es muy conocido en los Estados Unidos como conferenciante y
profesor. Su pensamiento sobre Ios poderes paranormales que él llama
experiencias "extrasensoriales", se halla ampliamente expuesto en su
libro Psicología Hindú. Como punto de partida reconoce que "en la
historia de lo insólito se registran muchas afirmaciones sin fundamento que no
se vieron verificadas ni corroboradas por los hechos," de modo que... no
sería justo culpar a nadie de mostrarse escéptico o crítico en esta
materia." Esto no debe ser un motivo para rechazar totalmente este género
de fenómenos. Se debe adoptar una actitud crítica y una amplitud de criterio
necesaria. Para poder alcanzar la verdad definitiva.
Akhilananda
recuerda, al respecto, muchos casos de hombres y mujeres capaces de anticipar
sucesos, de comprender hechos distantes en forma inmediata, de transferir un
pensamiento y emociones a otra persona sin hablarle o sin tener contacto directo
con ella. Por eso... no es posible negar la validez de las experiencias
extrasensoriales, puesto que los hechos correctos se encargan de
confirmarlos."
Akhilananda remite
directamente a los métodos propuestos por Patanjali en su Aforismos pero añade
que es necesario una perspectiva o escala de valores adecuada. Como no es
posible usar un telescopio para experimentos de biología o de química, así
solo es posible investigar los hechos psicológicos mediante métodos
psicológicos. "Cualquiera que desee investigar las extraordinarias
facultades de experiencias extrasensoriales deberá alcanzar el mismo estado de
desarrollo de las personas que la manifiestan. Nosotros también aplaudimos el
espiritu crítico, pero el investigador debe estar bien adiestrado Para poder
evaluar correctamente. No es el panadero, sino el joyero quien puede tasar una
joya.
CONCLUSION
La catalogación de
los poderes paranormales reseñados fue hecha por Patanjali hace dos mil años y
se remonta seguramente a una tradición anterior. Cabe, entonces, una pregunta:
¿cuánto avanzó la parapsicología en los últimos dos milenios? Acaso tengan
razón los que afirman que la investigación se dirigió en Occidente hacia los
fenómenos de la naturaleza (el microcosmos), en China hacia los principios
éticos que rigen el desarrollo de la sociedad y en la India hacia los secretos
psicofísicos y espirituales del alma humana (el microcosmos). Ha llegado la
hora para que Occidente recupere el tiempo perdido.
REFERENCIAS
AKHILANANDA, S.
(1964). Psicología hindú. Buenos Aires: Paidós.
GARDINI, W. (1992).
Yoga clásico. Buenos Aires: Hastinapura.
HERRERA, J. (1977).
El Yogasutra de Patanjali. Lima.
PATANJALI (1962). Gli
aforismi sul Yoga con il commento di Vyasa. Torino [Hay traducción al
español, 1972. Madrid: Doncel].
TAIMNI, J.K.
(1955). The Science of Yoga. Adyar [India]: Theosofical House.
VIVEKANANDA, S.
(1989). Raja Yoga. Buenos Aires: Kier. |