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Bauer, E. (1994). Periodos de desarrollo historico de la parapsicologia en alemania. Revista Argentina de Pesquisa Paranormal, 5(1,2), (pp. 9-22, 61-80).
Eberhard Bauer*
Contribuciones a
la Historia de la Parapsicología:
Algunos Comentarios
Historiográficos
En los últimos
años, hubo intensas discusiones respecto a la metodología y los problemas de
la investigación historiográfica dentro de la estructura histórica de la
psicología alemana, cuyos resultados evidenciaron: (a) que no existe un acuerdo
común que constituya el objeto general de la psicología [Gegenstandsbereich],
(b) que no existe un único método "verdadero" que establezca que un
solo modelo pueda escribir esa historia para todos (para una excelente revisión
alemana con observaciones interesantes ver Luck & Miller, 1991; Schorr &
Wehner, 1990). Por el contrario, parece haber algunos puntos en común, de los
que pueden señalarse cuatro acercamientos básicos o perspectivas para la
historia de la psicología, cada una de las cuales pueden contribuir a este
campo: (a) un acercamiento personal, (b) un acercamiento temático (insistiendo
en la importancia de la historia de ideas), (c) un acercamiento
"teleológico", y (d) un acercamiento "histórico-social"
(para más detalles, ver Jahnke, 1990). Un punto de vista historiográfico
sofisticado procuraría evitar las deficiencias de "presentismo", los
peligros de un concepto unidimensional de "progreso", la confianza de
contar con "efemérides" u orígenes místicos, así como de lo
intentos de un modelo de gran personalid, en el sentido de "la obra Wundt o
la obra de Freud y sus trascendencia." Hay algunos pretextos para combinar
el acercamiento biográfico con una contrapartida orientada hacia lo
histórico-social (Petzold, 1985), pero esto se dice con facilidad, pero
raramente es llevado a cabo.
Mencioné hasta
ahora la historiografía de la psicología, un área que muestra algunos signos
de respetabilidad académica. Comparado con tal desarrollo, no sorprende que la
reciente investigación histórica dentro de los orígenes de la parapsicología
alemana, represente algo así como una terra incógnita. No obstante, hay
al menos dos importantes y valiosas contribuciones para mencionar en este
contexto: la labor de Carl Kiesewetter (1854-1895) y el trabajo llevado a cabo
por Rudolf Tischner (1879-1961) representantes, por si mismos, en un desafío
para un historiador de la parapsicología alemana. Kiesewetter fue autor de
muchas obras voluminosas sobre la historia del ocultismo comenzando con antiguos
clásicos, incluyendo una historia de las "ciencias ocultas"
[Geheimwissenschaften]. Sus 799 páginas del Geschichte des neueren
Occultismus [Historia del Novísimo Ocultismo], publicado en 1891, es un
erudito compendio consistente en extensos extractos y descripciones de
"sistemas ocultos comenzando con Agrippa von Nettesheim hasta Carl du
Prel" según cita el subtítulo. En un sentido, esta puede ser considerada
una colección de importante material de dudosa confiabilidad algunas veces,
más que un análisis histórico idóneo. La contribución de Tischner en la
historia de la parapsicología germana es todavía una de las más valiosas. En
primer lugar, tenemos que hacer mención de la segunda parte de Geschichte
der okkultistischen (metapsychischen) Forschung von der Antike zur Gegenwart
[Una Historia de la Investigación del Ocultismo (Metapsíquica) desde la
Antiguedad hasta Nuestros Días] escrita por él (Tischner, 1924), siendo el
autor de la primera parte, un sacerdote historiador de religión católica,
August Friedrich Ludwig (1863-1948) (Ludwig, 1922).
En 1960, Tischner
publicó una versión abreviada y ampliamente revisada de ambas partes, bajo el
título de Geschichte der Parapsychologie [Historia de la
Parapsicología] (Tischner, 1960). El punto de partida de Tischner, puede ser
descrito como un (implícito) "presentismo"; su enfoque es, a saber,
el de un activo trabajador de la investigación en el área de la
parapsicología, y no deja lugar a dudas que ha llegado "a una positiva
evaluación en este terreno como consecuencia de sus propias experiencias"
(Tischner, 1960, p.5); para él, la historia de la parapsicología representa,
no obstante los altibajos y callejones sin salida, un registro de los
conocimientos alcanzados, y Tischner no duda que la parapsicología finalmente
será admitida como "la tranquila e incontestable posesión de los derechos
civiles dentro del reino de las ciencias" (Tischner, 1960, p.335). Sus
escritos no hacen demasiadas descripciones de los factores culturales,
intelectuales o sociales que influyen en el campo parapsicológico, pues estos
escritos pueden ser comparados con manuales de historia que contienen breves
descripciones de la vida y obra de "importantes" parapsicólogos. En
tal sentido, como un libro de referencias históricas relevantes, la obra de
Tischner es aún imcomparable. Debería hacer mención, ademáa, que ha ganado
una buena reputación por su aporte a otras áreas de la ciencia. Es autor de
importantes biografías sobre Franz Anton Mesmer (Tischner, 1928), y Samuel
Hahnemann (Tischner, 1959) y su Geschichte der Homoopathie [Historia de
la Homeopatía] en cuatro entregas (Tischner, 1932, 1934, 1937, 1939) es aún
considerada como la más profunda y comprensible contribución histórica al
campo de la homeopatía.
Otra importante
fuente de referencia de la "historia parapsicológica" germana (aunque
no es tanto una historia de la parapsicología alemana, en un sentido
histórico), es un tratado compuesto por dos volúmenes escrito por Fanny Moser
Okkultismus-Tauschungen und Tatsachen [Ocultismo: ¿Engaño o Realidad?] (Moser,
1935, reeditado en 1974).
Según mi leal
saber y entender, existe un aporte histórico fundamental en el área de la
parapsicología alemana publicado en los últimos treinta años: una tesis de
grado (MD) en el campo de la historia de la medicina escrita por Adolf Kurzweg
(1976). La obra de Kurzweg versa sobre los orígenes y evolución de la
"Gesellschaft fur Experimental-Psychologie" en Berlín (1888), y
analiza con gran detalle el rol del jóven Max Dessoir (1867-1947), el inventor
del término "parapsicología". Este es un cuidadoso informe, pues
Kurzweg ha hecho una gran cantidad trabajo de recopilación. Más adelante,
ofreceré una relativamente breve revisión de la historia de la parapsicología
alemana concentrándome en tres de los principales períodos: (1) el período
del mesmerismo-magnetismo (aprox. 1820-1850), (2) el período del espiritismo
experimental (aprox. 1870-1890), y, finalmente, el período del ocultismo
científico (aprox. 1920 hasta mediados de los años ’30). Un cuarto período
de "parapsicología de post-guerra", que no esta incluído en la
presente revisión histórica, y en cierto sentido, este período comprende
esencialmente la historia del "Institute fur Grenzgebiete der Psychologie
und Grenzgebiete" de Hans Bender en Friburgo (fundado en 1950), el
establecimiento de la cátedra de áreas limítrofes de la psicología en la
Universidad de Friburgo (1954) así como la fundación de la Zeitschrift fur
Parapsychologie und Grenzgebiete der Psychologie (1957). Francamente, dudo si
pudiera tener la fría y desvinculada actitud necesaria para un historiador
frente a la tarea de describir un período de la parapsicología alemana, que
sea, al menos en los últimos veinte años, una parte de mi propia historia
personal... Por otra parte, aquellos quienes esten interesados en familiarizarse
con este último período de la parapsicología alemana pueden remitirse a un
artículo mío (Bauer & Lucadou, 1987).
Esto sin decir, que
dada la extensión de este artículo, tenga yo que restringirme a mi mismo y en
cierto modo hacer una arbitraria selección de personas, sus ideas centrales, y
sus aportes a la parapsicología germana. Espero poder presentar a su debido
tiempo, una historia mucho más detallada que comprenda referencias más
sutiles, y factores intelectuales y sociales necesarios
para un más completo conocimiento del campo.
ASPECTOS DE LA
EVOLUCION HISTORICA DE LA PARAPSICOLOGIA
EN ALEMANIA
Mesmerismo y
Magnetismo entre 1820 y 1850 (1)
Durante las
primeras décadas del siglo diecinueve, el denominado "higher
phenomena" del magnetismo "animal" constituyó en Alemania el
fundamento para las "cuasi-empíricas" investigaciones en lo que más
tarde fue denominado paranormal. Una "teórica" estructura de
referencia había sido desarrollada por el médico alemán Franz Anton Mesmer
(1734-1815). La doctrina de Mesmer postulaba algo así como un
"fluído" que daba a entender una "fuerza" casi física que
emanaba de ciertas personas ("curadores") y principalmente a las
peculiares reacciones experimentadas por aquellas personas que fueron tratadas
en base a determinados movimientos de las manos de estos curadores
("pases"). Una enfermedad daba a entender que el "fluído de los
nervios" [Nervenfluidum] había sido alterado, la salud en tal contexto,
significaba que el fluído era estabilizado, y armonizaba el bienestar del
paciente. Algunos de los antiguos mesmeristas observaron que continuando el
tratamiento con "pases" algunos de sus pacientes caían en un estado
paralelo al sueño, llamado sonambulismo "artificial", respecto al
"natural". En ese estado, de "sueño magnético" algunas
excepcionales capacidades fueron exhibidas, y hoy podríamos clasificarlas como
paranormales -en términos de aquellos días "clarividencia",
adivinación, comunidad de sensaciones, etc. He aquí algunas de las razones a
causa de las cuales Mesmer puede ser llamado "el padre de la
parapsicología científica" (Tischner, 1960, p.80). Por otra parte, Mesmer
se consideraba a si mismo como científico "ilustrado", y condenó las
creencias populares en fantasmas y brujería como "superstición."
Para él, todas las "maravillas": sueños, sonambulismo, o visiones en
estado de vigilia estaban originados en fundamentos psicológicos; en su
opinión, un fenómeno como la telepatía, los sueños proféticos, o la
clarividencia eran percepciones del "sentido interior" del hombre ("sensorium
commune"), que llegaba a ser recepcionado a causa de sutiles
vibraciones de la "inundación cósmica" ["All-Fluth"]
por donde el tejido nervioso podía ser influenciado. La "telepatía"
era algo parecido a una diseminación de pensamientos que afectan el sentido
interno. El concepto de Mesmer acerca del magnetismo "animal" llegó a
ser el centro para ulteriores desarrollos en filosofía, literatura y medicina
alrededor del siglo XVIII (ver Schott, 1985).
Durante las
primeras décadas del siglo XIX, existió en Alemania un grupo de médicos como
Oebers, Wienhott o Gmelin quienes, influenciados por la
"naturphilosophie" [Filosofía Natural] y el movimiento romántico,
trataron de desarrollar un nuevo concepto de la medicina con los fundamentos del
mesmerismo. Especialmente después de las guerras napoleónicas, varias
cátedras de magnetismo animal fueron establecidas en las Universidades de Bonn,
Halle, GieBen, Jena y Berlín, las cuales llegaron a ser casi como centros del
mesmerismo. Médicos teológos y filósofos -por ejemplo Jung-Stilling, von
Eckartshausen, Horst, von Meyer, von Eschenmayer, Passavant, Kerner o Ennmoser-
formaron un organizado grupo que podría ser denominado "Pneumatólogos
alemanes" (Kiesewetter, 1891, Capítulo 17). Su meta común era el
redescubrimiento del "lado-oculto de la naturaleza", incluyendo el
alma humana; para ellos, fenómenos como las apariciones, presentimientos,
poltergeist, visiones y estados de éxtasis, prácticas mágicas, posesiones y
"milagros" eran demostraciones de la "diseminación interior de
un mundo de espíritus en el que habitamos" o eran producto de la acción
de seres desencarnados; ellos estaban bien lejos de convencerse de que Dios,
ángeles u otras entidades "trascendentes", entendidas en el sentido
de la tradición dogmática de la creencia cristiana, fueran los responsables de
tan extraños y misteriosos sucesos. La "pura" razón que ellos
sostenían, la "luz de día" del Iluminismo, no podía relacionarse
debidamente con este reino de la vida y la naturaleza.
Entre 1817 y 1827,
apareció el Archiv fur den Thierischen Magnetismus [Archivos de
Magnetismo Animal], editado por Kieser, Nasse, von Esenbeck y von Eschenmayer
(para abreviar Kiesers Archiv). Esta es una importante fuente, si alguien
esta interesado en saber como fueron descritos y explicados tales fenómenos
"ocultos" en Alemania hacia las primeras décadas del siglo XIX. Esos
volúmenes contienen, además de una cuidadosa serie de observaciones sobre la
transferencia de pensamiento y la clarividencia, una gran cantidad de material
sobre las aplicaciones médicas del mesmerismo, por ejemplo, respecto a la
autodiagnosis o las prescripciones terapéuticas de los llamados
"sonámbulos". Las mentes más críticas de entre los médicos
"magnetistas" estaban bien advertidos de que los sonámbulos mostraban
una tendencia a exagerar fantásticamente sus propias experiencias, que las
mujeres mesmerizadas trataban de agradar a sus magnetizadores (varones) o
lograban "simular" estados sonambúlicos, de que ciertas personas eran
particularmente "receptivas", por regla general, al sonambulismo y
ansiosas por buscar la presencia de una audiencia admiradora. En otras palabras,
aún entre los "pneumatólogos" hubo algunos médicos que pidieron una
evaluación seria respecto a ciertas "revelaciones" del "sentido
interior" de sus pacientes.
Una buena
ilustración para este tipo de problemas esta representada en la famosa
"Vidente de Prevost" descrita por Justinus Kerner en 1829. Kerner
(1789-1862), un médico y poeta, viviendo en Weisnberg, representa seguramente,
la más importante figura en la más temprana investigación ocultista germana.
La historia de su "Vidente", Frau Hauffe, llegó a ser famosa en
Suevia; el libro de Kerner tuvo muchas ediciones, y es aún tema favorito de
interpretaciones por parte de los historiadores de la ciencia y la medicina
(Schott, 1986). En la primera parte de su libro, Kerner recoge las
"revelaciones" de la vidente con respecto a su vida sonambúlica, la
segunda parte consiste en informes de una cantidad de "hechos"
pertenecientes a la clarividencia y los sueños proféticos y visiones, como las
descriptas por Frau Hauffe, seguido de sus diálogos con los
"espíritus" de mujeres y hombres fallecidos y finalmente llega la
descripción de alteraciones físicas que fueron observadas en su presencia (2).
Algo impresionante
en términos de ESP, al menos para mi, es el "primer hecho" informado
por Kerner. Frau Hauffe describe aquí con asombrosa seguridad, el lugar donde
cierto informe se había extraviado. Tal incidente, documentado cuidadosamente
por Kerner en 26 páginas, permite ofrecer, al menos, la hipótesis de una
información adquirida por clarividencia. Es notable para mi que Podmore
consideró la labor de Kerner sobre la base de que "ninguno de tales
informes tienen mucha importancia" (Podmore, 1902, I, p.101). Obviamente
dejó completamente de lado el caso.
La razón por la
cual la vidente merece atención es porque Kerner combinó con éxito dos
perspectivas complementarias: el procedimiento médico del magnetismo
"animal", por un lado; y lo que respecta a la percepción
"sonambúlica" de sus pacientes, por el otro. De este modo, pudo
llevar a cabo una difícil combinación: él estaba actuando como un observador
participativo de la misma forma en que como médico, podría reconocer el estado
psicológico de su paciente (Schott, 1986).
El libro de Kerner Eine
Erscheinung aus dem Nachtgebiete der Natur [Un Fenómeno que Pertenece al
Lado Oculto de la Naturaleza], publicado en 1836, representa otra importante
contribución a la historia del fenómeno paranormal en Alemania y puede ser
denominado como el prototipo de una investigación empírica de psicokinesis
espontánea. Basado en documentos oficiales, Kerner presentó en su libro
numerosos testimonios de testigos (incluídos médicos y abogados) sobre
supuestos fenómenos de fantasmas que tuvieron lugar en la prisión de Weisberg
de 1835 hasta 1836. Los hechos se centraron alrededor de una viuda de 39 años,
Eisabeth Eslinger. Kerner tuvo mucho cuidado en separar "hechos
naturales" puros [Naturtatsachen] desde el fraude, engaños y
"alucinaciones colectivas", y la mera interpretación de tales hechos
en términos de entidades sobrenaturales ("fantasmas"). En mi
opinión, su libro se encuentra entre los mejores documentados y con la más
sofisticada descripción de lo que hoy podríamos denominar poltergeist o
fenómenos espontáneos de psicokinesis (PKER) (3).
Las siguientes
oraciones pueden ayudar a representar su abordaje: "Fenómenos como los
siguientes deberían formar parte de las observaciones científico-naturales: en
razón de que ellos ocurren en la naturaleza, de la misma forma, los anillos de
[el planeta] Saturno, si nosotros no estamos capacitados todavía -al menos por
el momento- para comprender su constitución real, que tiene verdadera cabida
para este último [p.e. los anillos de Saturno]. Pero los científicos no se
permiten a si mismos -temiendo la acusación de ser un creyente en fantasmas-
una creencia que sea contraria a nuestras formas de pensamiento convencionales,
proscribiendo tales fenómenos como si pertenecieran al reino del fraude o la
superstición, y de este modo, suprimir a éstos de facto, e impidiendo
una investigación científica."
Debería también
mencionarse que Kerner publicó entre 1831 y 1839 una revista Blatter con
Prevost [Documentos de Prevost], seguido entre 1840 y 1853 por Magikon,
Archiv fur Beobachtungen aus dem Gebiete der Geisterkunde [Magicon, Archivos
Dedicados a las Observaciones en el Campo de la Pneumatología] -dos importantes
fuentes para puntos de vista actuales y teorías relacionadas con lo paranormal.
Uno podría utilizarlo -como los "Kiesers Archiv" -para un estudio
especial acerca de como fueron formados los grupos pre-disciplinarios de
procedimientos de enseñanza.
Yo estoy de acuerdo
con la opinión de Podmore de que con la ayuda de los magnetizadores de
principios del siglo XIX "se establecieron las bases del movimiento
Espiritualista Moderno" (Podmore, 1902, I, p.109). La última contribución
de Kerner en el campo de la moderna parapsicología, Die somnambulen Tische
[El Cuadro Sinóptico del Sonambulismo] de 1853 es sintomáticamente, una
transición al período del espiritismo. Aunque él no se suscribió al punto de
vista de los espiritistas americanos, que entidades desencarnadas fueran
responsables de los fenómenos como los de levitación de mesas y raps; se
preguntaba, en cambio, siguiendo los lineamientos del mesmerismo tradicional, si
los raps escuchados en las mesas magnetizadas no eran producidos por el "Nervengeist"
en si mismos, lo que significaba algo así como un "fluído
electromagnético", emanando formas de manos y "cargando" la
mesa, que podía servir en su levitación, como un "profeta oculto".
A mediados del
siglo XIX, existió también una gran controversia alrededor del brillante
químico, tecnólogo y metalúrgico Baron Karl von Reichenbach (1788-1869), el
descubridor de la parafina y la conservación de las propiedades de la creosota.
Según creía, toda la vida es gobernada por una fuerza vital misteriosa, a la
que denominó el "Od", de la deidad nórdica Odín. Esta fuerza,
similar al magnetismo o a la electricidad, aunque basada en procesos
fisiológicos, también explicaría los fenómenos espiritistas. Algunos de los
sujetos de Reichenbach, llamados "sensitivos", en su opinión,
personas de una excitabilidad "nerviosa" determinada, dijeron ser
capaces de percibir una "luz odílica", que emanaba de la punta de los
dedos de los seres humanos, desde los cristales o los polos de los imanes (ver
Reichenbach, 1849; 1854-55). Poco antes de su muerte, von Reichembach logró
interesar a Fechner, un eminente psicólogo que aceptó participar en alguna
demostración experimental con la "estrella" entre los sensitivos de
Reichembach, Frau Ruf (ver abajo).
Este capítulo
podría ser incompleto si no mencionáramos, al menos, los nombres de
W.W.J.Schelling (1775-1865) y Arthur Schopenhauer (1788-1860) -dos
sobresalientes representantes de la "naturphilosophie" [Filosofía
Natural] alemana, y ambos profundamente interesados en la esfera
"mágica" del alma humana. En especial, Schopenhauer, en su famoso
tratado Versuch uber das Geistersehn [Pruebas de la Visión de Fantasmas]
desde 1851, sostuvo que el magnetismo animal, curación simpática, magia, doble
visión, sueños proféticos, y visiones de toda clase eran manifestaciones de
un mismo orígen, señalando con seguridad a otro nivel de seres que no tenían
nada que ver con el órden común de cosas representadas por una naturaleza
gobernada por las leyes de espacio, tiempo y causalidad. Para Schopenhauer, esta
clase de fenómenos fueron, sin duda, los más importantes (Schopenhauer, 1961).
"Espiritualismo
Experimental" entre 1870 y 1890 (4)
En Alemania, la
diversidad en el movimiento espiritualista americano (movimientos de mesas y
raps) había llegado a popularizarse a mediados del siglo XIX. Se publicaron un
gran número de folletos y panfletos, los cuales difundieron una imágen muy
poco crítica de los llamados "Geistermanifestationen"
(Manifestaciones de Fantasmas). No era sorprendente que entre la gente más
"ilustrada" difícilmente alguno estuviera preparado para prestar
atención con una mirada más atenta a los fenómenos en cuestión. Una notable
excepción esta representada por el libro de Carl Gustav Carus Uber
Lebensmagnetismus und uber die magischen Wirkungen [Sobre Magnetismo Animal
y sobre los Efectos Mágicos en General]
publicado en 1857.
Para Carus (1789-1869), un médico, famoso científico y un amigo de Goethe, los
efectos "mágicos" significaron efectos inconscientes, como la
rabdomancia, el péndulo o la levitación de mesas. Sin embargo, en las décadas
siguientes, el famoso "zeitgeist" no era receptivo para una
investigación experimental de tal fenómeno; una materialismo dogmático
comenzó a imperar: el mundo esta reglamentado solo por leyes mecánicas
causales, no había ni alma ni psique, sino solamente un cerebro representando
nada más que un órgano para procesar datos neurofisiológicos.
Un cambio notable
de esta situación puede ser observada en los primeros años de los ’70 del
siglo XIX. Lo más probable, que dos factores fueran los responsables de este
cambio. En 1874, apareció la revista Psychische Studien [Estudios
Psíquicos], editada por el adinerado consejero de la "Rusia Imperial de
Estado de San Petersburgo" Alexander Aksakow (1832-1903), y en 1877, el
astrofísico Friedrich Zollner (1834-1882) tuvo un gran interés en una
investigación empírica del fenómeno espiritista. Por cerca de cincuenta
años, el Psychischen Studien se convirtió en la publicación
parapsicológica más importante de Alemania. En sus primeras ediciones se
publicaron traducciones de la literatura inglesa respecto a las investigaciones
de la "Sociedad Dialéctica" y sobre William Crookes, comenzando sus
experimentos con los médiums físicos D.D.Home y Mrs.Cook. Uno puede decir, al
menos, que numeroso publicó se vió favorablemente impresionado por tales
informes y que, generalmente hablando, un "clima" más positivo en la
recepción de tales increíbles fenómenos fue preparada. El compromiso activo
de Zollner en este campo fue un evento importante porque ninguno de los
científicos naturales en aquellos años, jamás se arriesgarían por emprender
el difícil campo del ocultismo, con la excepción de Gustav Teodor Fechner,
quien en 1867 había estudiado al "sensitivo" de von Reichenbach, Frau
Ruf, habiendo quedado desconcertado con algunos de los fenómenos de los cuales
él fue testigo personalmente (Fechner, 1876). En las últimas décadas del
siglo XIX, sin embargo, Zollner se convirtió en el único científico famoso en
Alemania que llegó a estar personalmente convencido de la realidad de algunos
fenómenos paranormales y desarrolló algo parecido a una estructura teórica
para su interpretación. En algún sentido, su trabajo es de importancia
paradigmática por la confrontación entre las exposiciones del
"Espiritismo Experimental" y los postulados de la ciencia
"moderna" de aquellos días.
El punto de partida
de Zollner fue su interés científico por la teoría de un espacio de cuatro
dimensiones. Sus especulaciones se centraron alrededor del problema de como
producir cuerpos simétricos armónicos en nuestro espacio concreto, una idea
que se puede rastrear en Kant. En una visita a Gran Bretaña en 1875, tuvo un
encuentro personal con Crookes y otros espiritualistas, y pudo relacionarse con
la fenomenología de la mediumnidad física; también estuvo enterado del
problema del fraude y sus trampas. Para él, esta fue una buena oportunidad para
ensayar sus ideas de la teoría del espacio cuando en 1877 visitó Alemania el
médium itinerante Henry Slade (1840-1904) por parte de una invitación de
Aksakow, quien le pagó una estadía. El 16 de Noviembre de 1877, Zollner tuvo
su primera sesión con Slade en Leipzig, y quedó profundamente impresionado por
lo que él (y algunos de sus colegas, el físico Wilhelm Weber y el matemático
Schneiber) pudieron ser testigos personales. En los meses siguientes, Zollner
tuvo docenas de sesiones con Slade. Entre los más "celebrados"
fenómenos que él pudo observar, se encontraba el famoso "knot-test"
(prueba del nudo) (17 de diciembre de 1877), y el experimento del anillo (9 de
mayo de 1878), en el transcurso del cual dos aros de madera que fueron
previamente ligados a un trozo de cuerda fueron hallados rodeando la pata de una
pequeña mesa.
Aparentemente es
imposible recopilar aquí (permítanme arbitrariamente decidir) la histórica
controversia del valor de la evidencia experimental de los estudios de
Zollner-Slade (5). Se puede llegar a decir que el acercamiento de Zollner fue el
de un disciplinado científico natural, originalmente interesado en una prueba
empírica de su teoría del espacio. Comprensiblemente, él no cuidó demasiado
los problemas metodológicos (o psicológicos) de mediumnidad per se. En
la opinión de Zollner, la propia "causa" del fenómeno no fue tanto
la personalidad del médium Slade, sino la inteligencia invisible de las
entidades cuatridimensionales. En su intento, sin embargo, por lograr acceder a
la naturaleza del fenómeno, Zollner demostró una posición inflexible.
Aparentemente, él estuvo conciente del hecho de que fenómenos inexplicables,
con causas que fueron en gran medida desconocidas, no podían ser
"dictadas" a priori en condiciones bajo las cuales éstos tenían que
manifestarse. La siguiente regla es que "la naturaleza deberá decidir
voluntariamente cuantos de estos misterios es necesario revelar". De este
modo, la actitud positiva de Zollner fue seguramente un factor importante que
contribuyó al éxito de sus experimentos, y por otra parte, él llegó a ser
muy vulnerable de duras críticas que siguieron inmediatamente después de las
noticias difundidas acerca de que un eminente científico se habría declarado a
si mismo convencido de la realidad de los fenómenos "espiritistas" (o
"física trascendental"). Los principales centros de las duras
polémicas pueden encontrarse en Wissenschaftlichen Abhandlungen [Tratados
Científicos], publicados entre 1878 y 1881 en cuatro volúmenes (para una
selección en inglés, ver Zollner, 1882].
Poco más o menos
todos los conspicuos portavoces del "establishment científico"
de Alemania, incluídos Helmholtz, Virchow, Hackel y du Bois-Reymond, criticaron
los experimentos de Zollner. Entre sus defensores estuvieron algunos de sus
colegas de la Universidad de Leipzig, especialmente sus amigos Weber y Fechner,
quienes quedaron convencidos de la paranormalidad de algunos de los fenómenos
de Slade de los cuales fueron personalmente testigos.
Cuando aparecieron
reacciones de desaprobación, sin embargo, lo más importante fue publicado por
Wilhelm Wundt (1832-1920), seguramente el más influyente representante (o
"founding father") de la psicología académica alemana (dejando a
Fechner a un lado por el momento). Wundt, quien el 18 de Noviembre de 1877
participó por media hora en una sesión de Slade junto con Geheimrat Thiersch
(un cirujano) y Carl Ludwing (un fisiólogo), permanecieron totalmente
escépticos respecto a las manifestaciones de Slade. En 1879, Wundt publicó su
"carta abierta" llamada Der Spiritismus: Eine sogenannte
Wissenschaftliche Fragge [Espiritismo: Una Autodenominada Cuestión
Científica] como respuesta a un artículo escrito por Hermann Ulrici
(1806-1884), un profesor de filosofía que había defendido la importancia
filosófica de los experimentos de Zollner. La reacción de Wundt es más
reveladora respecto a los problemas epistemológicos vis-á-vis de una
"investigación científica" del fenómeno "oculto" en los
finales del siglo XIX. Esto seguramente merece una más cercana atención
(Marshall & Wendt, 1980). Wundt, sin embargo, no opinó acerca de como el
fenómeno ocurría. Ellos estuvieron, dijo, completamente fuera de su
competencia profesional. No obstante, su impresión fue que las demostraciones
de Slade eran reproducidas por fraude. Pero sus profundos sentimientos de
sospecha fueron confrontados con los fenómenos espiritistas, cuando tuvo
también que ver con la cuestión de que fuera o no "investigación
científica", y la cuestión más fundamental de la naturaleza y el alcance
de la causalidad natural. Wundt no pudo encontrar ningún caso en la historia de
la ciencia donde un nuevo hecho haya sido propuesto, el cual por si mismo
obedeciera a leyes no naturales, y este hecho, al mismo tiempo, estuviera
vinculado a la disolución de toda ley natural. Aún en el caso del espiritismo
y su significado fenoménico, nosotros estamos exigiendo la noción general de
causalidad, sobre la cual debe depende toda investigación científica. Esto fue
exactamente lo impredecible del fenómeno "oculto" y su pretendida
seguridad por los inestables estados de ánimo de médiums fantasiosos, los que
impidió hacer experimentos adecuados con la metodología científica
convencional. "La Buena Ciencia" exige una estricta repetibilidad y
una independencia del observador (o experimentador) del objeto que el
científico esta tratando y todos estos postulados fueron violados por los
mismos fenómenos del espiritismo.
La reacción de
Wundt reveló, por una parte, su rechazo fundamentado en su racionalismo frente
a los alegatos del espiritismo, y por otra parte, fue síntoma de una
"weltanschauung", creyendo contar con una base segura y estable. En
este último sentido, lo que Wundt realmente temía, eran las consecuencias
"filosóficas" del espiritismo. En su opinión, el alcance de
"las leyes de la naturaleza" o la "causalidad general" no
podía ser separada de la validez de un "orden superior del mundo" [hohere
Weltordnung]. Tal orden fue la única y verdadera alternativa para el caos
del espiritismo, que estuvo basado en la suposición de que nuestro medio
circundante estaba realmente compuesto de dos mundos totalmente diferentes. Un
mundo fue el mundo de Copérnico, Galileo y Newton, significando un universo de
leyes eternas e inmutables... aunque además de este admirable mundo, podría
existir otro pequeño mundo, un mundo de duendes y poltergeist, de brujas y
médiums magnéticos, y que en ese pequeño mundo todo funcionara en sentido
inverso." Para un científico o psicólogo desprejuiciado, si ha tenido que
hacer su elección, no habría problema que podría preferir el mundo
consistente en leyes eternas y orden razonable, en lugar de "este pequeño
e irracional mundo de médiums histéricos..."
Comparado con
Wundt, las reacciones de Fechner respecto a los experimentos de Zollner fueron
considerablemente equilibradas. Se debería tener en cuenta que hasta su muerte
(1887), defendió a su amigo contra las acusaciones de encontrarse éste en un
estado mental que descalificaba a Zollner para una observación científica y
exacta, y por ende, disminuían o destruían el auténtico valor de sus
informes. Una cuidadosa lectura del recientemente descubierto Memorándum del
Espiritismo de Fechner, que narra su activa participación en una serie de
sesiones con Slade, sugiere que cambió un periodo de dos meses en el invierno
de 1777-78 de una actitud de "ambivalente escepticismo" a una de
"cauteloso respaldo del fenómeno espírita" (Bringmann, Bringmann
& Bauer, 1990). En su último trabajo, Die Tagesansicht gegenuber der
Nachtansicht [El Panorama del Día Comparado con el Panorama de la Noche]
(Fechner, 1879) su opinión respecto al espiritismo es como sigue: "Si yo
asumí anteriormente en este capítulo, una base factual para el espiritismo, lo
hice no porque yo simpatizase con ésto, sino a causa de que sus verdaderas
conclusiones y sus adherentes tienen el derecho a ser escuchados, así como
también uno desearía abolir totalmente el espiritismo, el costo en verdad es
un precio demasiado alto para pagar." La "visión diaria de la
vida" puede existir con o sin espiritismo, aunque preferiría ser aceptado
sin ésto... En mi pequeño libro Uber die Letzten Tage der Odlehre [Acerca de
los Ultimos Días de la Doctrina Odica] debería haber aclarado que no estoy muy
dispuesto a ser convencido por el fenómeno místico (p.217).
No obstante la
reputación de Fechner y sus intentos de rehabilitación para con Zollner los
experimentos quedaron como tabuados. Esto es probablemente a consecuencia del
"Caso Zollner", y así fue que posteriormente ningún científico
alemán jamás corrió el riesgo de verse involucrado en el campo del ocultismo
cuando un científico es lo bastante ambicioso como para seguir una carrera
universitaria. En un marcado contraste con Gran Bretaña, la investigación
científica en Alemania significaba efectuar actividades de investigación
exclusivamente dentro de una estructura académica; no existía allí un grupo
de profesores independientes o aficionados adinerados (como los fundadores de la
SPR inglesa), los cuales podían investigar durante sus horas de ocio. Tal
transfondo socio-económico debemos considerar si volvemos nuestra atención a
la segunda controversia en aquellos años, esto es, el "Animismo"
versus "Espiritismo" debate representado en los escritos de Edward von
Hartmann (1842-1906) y Alexander Aksakow, el ya mencionado fundador del Psychische
Studien.
Luego de la muerte
de Schopenhauer en 1860, Edward von Hartmann fue el más importante filósofo
alemán, no un profesor universitario cualquiera, quien contribuyó al análisis
filosófico del fenómeno "oculto". Siendo jóven, publicó su Philophie
des UnbewuBten [Filosofía de la Insensibilidad], el cual le dió gran
celebridad. Su libro Der Spiritismus [El Espiritismo] publicado en 1885
fue el primer intento de ofrecer una completa interpretación psicológica de
todo el fenómeno oculto, incluído los errores subjetivos así como las
manifestaciones "físicas" objetivas sin recurrir, sin embargo, a la
hipótesis de fantasmas, demonios o fraude. El concepto central de Hartmann fue
una fenomenología de la inconciencia. Los contenidos mentales del médium
pueden ser "sintetizados" por sus actos concientes, sus recuerdos o
por información telepática y clarividente. La mayoría de las pretendidas
materializaciones fueron, según Hartmann, "alucinaciones subjetivas"
producidas por el mismo médium. En consecuencia, Hartamann rechazó la
hipótesis del espiritismo porque esto solo duplicaba las dificultades sin tener
ningún valor de interpretación. Las réplicas de Aksakow a Hartmann
aparecieron en Animismus und Spiritismus [Animismo y Espiritismo] en
1890. El crítica la hipótesis de alucinación porque esto no podría
considerar dentro de los efectos de lo estables efectos "objetivos" de
materializaciones (documentado por fotografías y otras). Aún pensando que
Aksakow concuerda que una gran parte de los fenómenos ocultos podrían ser
atribuibles a una actividad inconciente del médium, algunas de las
manifestaciones revelaron rasgos tan precisos, que solo podían ser
interpretados por agentes desencarnados. El libro de Aksakow, que ha integrado
exitosamente gran cantidad de material, tuvo muchas ediciones; en más de un
siglo esto ha llegado a ser en Alemania la "Biblia" del Espiritismo.
La respuesta de Hartmann finalmente fue publicada en 1891 bajo el título de Die
Geisterhypothese des Spiritismus und seine Phantome [La Hipótesis
Espiritista de Espíritus y sus Fantasmas]. Nuevamente, el punto de vista
crítico de Aksakow argumentando que el aparente "mensaje espírita",
implica que las convicciones personales o el carácter del médium no podrían
ser tomadas en cuenta como prueba de una inteligencia "sobrenatural":
en los reinos del conciente así como en los del inconciente podrían existir
"resacas" [Understromungen] que estuvieran en agudo contraste con lo
que prevalece comúnmente del conciente, sin mencionar las habilidades
paranormales de los médiums como la telepatía o la clarividencia; si uno
tomara tales contra-argumentos en tanto que sería imposible dar una
"prueba de identidad" en el estricto sentido postulado por el
espiritismo.
"Espiritualismo
Experimental" entre 1870 y 1890.
El trabajo de
Hartmann llegó a ser de gran importancia para el pensamiento de Carl du Prel
(1839-1899), un filósofo adinerado que vivía en Munich y que fue un gran
erudito de la historia del magnetismo animal. Años después, Du Prel se
convirtió en una figura predominante en el área de la parapsicología alemana,
y Munich fue el "centro" de la investigación de lo paranormal. Du
Prel, un prolífico y versátil autor, publicó importantes libros en Philosophie
der Mystik [La Filosofía del Misticismo] en 1885, y Studien aus dem
Gebiete der Geheimwissenschaften [Estudios Relacionados con el Area de las
Ciencias Secretas] en 1890-91. Para él, temas como el sonambulismo, el
hipnotismo y el espiritismo fueron la base experimental para el llamado
"desempeño psicológico-trascendental del hombre". Influído por
Kant, du Prel sostuvo que la clarividencia y otros fenómenos estaban
eslabonados en un "ego trascendental" el cual era inmortal, mientras
que sus apariencias externas podían cambiar con el tiempo. Du Prel tuvo éxito
al crear una "weltanschauung idealística" que integraba tanto los
fenómenos del sonambulismo, como así también los del ocultismo; de este modo,
no fue una sorpresa que sus escritos impresionaran al más "ilustrado"
público.
En 1886, du Prel y
sus discípulos, entre ellos Albert Baron von Schrenck-Notzing (1862-1929),
fundaron "Munschner Psychologische Gesellschaft" [Sociedad
Psicológica de Munich] donde comenzaron un gran número de actividades. Sus
miembros incluían a Wilheim Hubbe-Schleiden (1846-1916), un político de
profesión y el fundador de un periódico llamado Sphinx [Esfinge]
(1886-1896). En comparación con la Psychische Studien de Aksakow, esta
nueva publicación estuvo muy infuenciada por la tradición teosófica y el
programa de una "psicología trascendental". Habituales colaboradores
en la revista Sphinx fueron du Prel, Hubbe-Scheiden, Kiesewetter,
Schrenck-Notzing, y especialmente el jóven Max Dessoir (1867-1947) quien
acuñó, en un artículo publicado en el volumen 7 (1889), el término "Parapsychologie"
[Parapsicología] y "parapsychisch" [parapsíquico] para
designar la aún desconocida "área limítrofe" entre lo normal y lo
anormal, en los estados patológicos" (Dessoir, 1889a).
En el grupo de du
Prel, Schrenck-Notzing fue el más dispuesto a experimentar y su principal área
de interés fue la "afinidad telepática", la "transmisión"
de pensamientos entre el hipnotizador y su "médium" hipnotizado, sin
el uso de medios sensoriales. En la opinión de Schrenck-Notzing, du Prel
mostró una prematura tendencia en aceptar la interpretación espiritista de la
mayoría de los fenómenos paranormales, a causa de que esto pareciera
compatible a su orden filosófico, mientras que Schrenck-Notzing fue más cauto
y prefirió una prudente aproximación científica. El progresivo desvío de
estos dos hombres, resultó en un "sisma" en el grupo de Munich; en
1889 du Prel fundó su propia Gesellschaft fur Experimentalpsychologie [Sociedad
de Psicología Experimental], luego "fur wissenschaftliche
Psychologie" [... de la Psicología Científica] pero debía ser
evidente que aquellos conceptos no tenían nada en común con la
"psicología experimental", en sentido académico. En los años
siguientes, la sociedad de du Prel se transformó en un club de aficionados con
tendencias espiritistas que permanecieron, no obstante hasta 1941, año en la
que fue prohibida por la Gestapo. En un juego de palabras, los dos grupos fueron
llamados "GePrellten" [los crédulos] y "BeSchrenkten"
[los anormales].
En noviembre de
1890, el grupo de Schrenck-Notzing llegó a formar parte de la "Gesellschaft
fur Experimental-Psychologie", fundada en 1888 en Berlín con el apoyo
de Max Dessoir (ver Kurzweg, 1976). La nueva sociedad autodenominada "Gesellschaft
fur Psychologische Forschung" [Sociedad para la Investigación
Psicológica], comenzando una nueva serie de monografías, Schriften der
Gesellschaft fur Psychologische Forschung. En 1889, Dessoir publicó aquí
su Doppel-Ich [El Doble Ego], donde trató de desarrollar la idea de un
segundo inconciente "Teilpersonlichkeit" (personalidad
escindida) (Dessoir, 1889b); otra importante monografía en 1892 fue titulada
Rapport in der Hypnose [El Rapport Bajo Hipnosis] Albert Moll (1862-1939). El
libro esta dedicado a la teoría psicológica de la sugestión subyacente, en
cierta manera, alegado tanto en los estados de magnetismo así como estados
hipnóticos. Moll reaccionó de manera extremadamente escéptica sobre todas las
pretensiones de lo "oculto", respecto al estado hipnótico; para él,
todas las pretenciones de acierto telepático estaban explicados por inferencias
sensoriales u otros canales de información no fiscalizados a causa de
experimentadores negligentes. La posición de Moll permaneció virtualmente sin
cambios durante las siguientes décadas (ver Kurzweg, 1976, para mayores
detalles). Durante los años que mediaron entre ambas guerras en que él fue un
despiadado (y a menudo injusto) crítico del denominado "ocultismo
científico" (por ejemplo, ver su diatriba en 1929 Psychologie und
Charakterologie der Okkultisten [Psicología y Caracterología de los
Ocultistas]) y un eminente vocero "Negativistengruppe" [grupo
de negativistas] en Berlin, los miembros del cual permanecieron totalmente
escépticos con respecto a los fenómenos paranormales. (Ellos formaron un grupo
alemán pionero de lo que después sería el denominado CSICOP.)
Schrenck-Notzing,
Dessoir, and Moll, sin embargo, compartieron algunos principios comunes. Los
tres hombres fueron médicos preparados y estudiaron la aplicación terapéutica
de la sugestión y la hipnosis con Bernheim y Liebault en Nancy durante los
años ’80. Ellos estaban bien enterados de la importancia del concepto del
inconciente para una medicina orientada hacia la "psicodinámica" y
llegaron a ser los primeros adherentes de las ideas de Sigmund Freud.
Especialmente Schrenck-Notzing, llegó a ser figura reconocida
internacionalmente en hipnosis; luego por su especialización en patología
sexual y forense llegó a ser solicitado como un experto observador y consultado
desde Munich hasta Berlín. En 1892, después de su casamiento con la hija de un
rico industrial, se convirtió en un hombre de fortuna, y pudo equipar su lujoso
hogar en Munich con un laboratorio donde pudo investigar a todos los más
famosos médiums de aquel entonces (ver abajo). En 1891, se hizo cargo de una
edición alemana de los experimentos del fisiólogo francés Charles Richet en
el área de transmisión de pensamiento y clarividencia (Schrenck-Notzing,
1891). (Richet más tarde fue su amigo de confianza). En su propia contribución
a este libro, Schrenck-Notzing señala el lamentable hecho de que la ciencia
académica alemana en conjunto, ignoró tales fenómenos. En cambio fue
ampliamente leído el libro de un psicólogo danés Alfred Lehmann (1858-1921)
sobre Aberglaube und Zauberei [Superstición y Brujería], del cual la
edición alemana fue publicada en 1898; Lehmann creía que podía explicar, poco
más o menos, todo fenómeno "telepático" aludiendo a la posibilidad
de "murmullos involuntarios", una teoría muy tenida en consideración
por algunos representantes de la psicología académica. El interés de
Schrenck-Notzing en el "fenómeno físico" de la mediumnidad fue
estimulado, además, por su amistad con Lazar Baron von Hellenbach (1827-1887),
un filósofo austríaco quien, profundamente interesado en problemas de un, en
cierto modo, "purificado" espiritualismo, pudo también llevar a cabo
extensas experiencias con médiums (entre otros, con Slade).
A mediados de 1899,
año en que Du Prel murió y el estallido de la primera guerra mundial, existe
un período de estancamiento en la parapsicología germana. Esto llega a un
súbito final con la publicación (1914) del famoso libro de Schrenck-Notzing Materalialisationphanomene
(Schrenck-Notzing, 1914a), que provocó un escándalo de pública indignación.
En su libro, Schrenck-Notzing describe una serie de experimentos de los últimos
cuatro años con una jóven mujer francesa llamada Marthe Beraud apodada
"Eva C.". Sus así llamados fenómenos "teleplásticos"
incluían principalmente la producción de formas y materias orgánicas e
incluso materias inorgánicas interpretadas por Schrenck-Notzing de acuerdo a
ideas definidas o imágenes del pensamiento de la médium, las cuales podían
tener orígen en los recuerdos o "residuos de la mente" del médium
que pueden estar organizados o dirigidos por un proceso inconciente llamado
ideoplastia. Schrenck-Notzing permaneció escéptico respecto a la
interpretación espiritista de tales fenómenos; para él, mismo médium fue la
fuente "psicológica" de poder para los fantasmas. Con seguridad, se
puede decir que Schrenck-Notzing llegó a ser la figura más controvertida en la
historia de la parapsicología germana. Nadie -antes o después de él- en la
investigación germana, llegó a ser el centro de tales mordaces ataques. Hasta
su muerte (1929), Schrenck-Notzing y sus trabajos permanecieron en el centro de
violentos debates entre "adherentes" y "enemigos". Es
concebible que, dejando el tema de la controversia a un lado, aún la apariencia
y el porte del distinguido y adinerado médico de Munich, con su fama de
"Don Juan", pudo haber contribuído a la controversia: "El
parece haber inspirado un romance en no pocas personas, posiblemente a causa de
su, en cierto modo, arrogante manera, que tiende a alejar aún a aquellos que lo
admiran como un paladín de lo que debe ser la causa más impopular del mundo,
es decir, la investigación psíquica del fenómeno físico." (Gregory,
1985, p.12). El estallido de la primera guerra mundial interrumpe el Kampf um
die Materialisationphanomene [La Batalla Respecto al Fenómeno de
Materialización], para citar el título de la réplica de Schrenck-Notzing a
sus numersas críticas publicadas anteriormente en el año 1914
(Schrenck-Notzing, 1914b). El centro de atención del público germano estaba
ocupado en otros campos de batalla.
"Ocultismo
Científico" entre 1919 y mediados de los 30
Durante el período
que medió entre las dos guerras, el interés del público en general tanto como
en el mundo académico por la investigación parapsicológica alemana tuvo un
gran incremento. Se pueden percibir varias distintas tendencias o
"corrientes" las cuales eran sintomáticas para la discusión en
aquellos días. Es notable que la creación de Dessoir
"parapsychologie" fue raras veces empleada. En cambio, fueron
ampliamente utilizados los terminos "Wissenschaftlicher"
[Científico] o "Kritischer Okkultismus" [Ocultismo Crítico] a
saber. "Psichische Forschung" [Investigación Psíquica]. Sólo
cuando Schrenck-Notzing fundó en 1926 el Zeitschrift fur Parapsychologie
y Hans Driesch publicó en 1932 su influyente libro Parapsychologie, el
término "parapsicología" llegó a ser de uso corriente en Alemania.
1.- Experimentos
ESP: Después de finalizar la Primera Guerra Mundial se publicaron en
Alemania una serie de libros que principalmente trataban de investigaciones
experimentales sobre problemas de "AuBersinnlinche Wahrnehmung"
[Percepción Extrasensorial]. Debe señalarse que este término fue inventado en
1924 por el médico aleman Gustav Pagenstecher (1855-1942), que vivió en
México, en un libro con el mismo título. En primer lugar, tenemos que
referirnos a la investigación hecha por Rudolf Tischner, un oftalmólogo, quien
junto con Schrenck-Notzing fue la figura principal de la parapsicología alemana
en el intervalo entre las dos guerras. En su libro Uber Telepathie und
Hellsehen [Sobre Telepatía y Clarividencia] publicado en 1919, informó
sobre sus propios experimentos cualitativos en clarividencia con una notable
sujeto la senorita v.B.
Tischner utilizó
tarjetas postales como objetivo las cuales fueron envueltas y lacradas en un
grueso papel negro y la sujeto reprodujo correctamente un número de palabras,
algunas veces utilizando una escritura semejante de quien envió la postal y
quién además, era totalmente desconocido para ella. Utilizando diferentes
técnicas, Tischner llevó a cabo con tres sujetos dotados un total de 77
"experimentos de clarividencia sin conocimiento previo", de los cuales
él juzgó entre 40 y 45 de ellos como "exitosos". Tischner se había
dado cuenta de la dificultad de mostrar la telepatía "pura", esto
significa que él estaba muy conciente del problema de como
"discriminar" la clarividencia en un experimento de telepatía, si el
objetivo a ser reconocido por ESP estaba "físicamente" presente. El
libro de Tischner Einfuhrung in den Okkultismus und Spiritismus
[Introducción al Ocultismo y el Espiritismo], publicado en 1921, puede ser
llamado justificadamente, el primer manual "moderno" de la
investigación parapsicológica en alemán. Por primera vez, Tischner ofrece
ahí el término "auBersinnliche Erfahrung" (ASE) [Experiencia
Extrasensorial] porque las "impresiones" telepáticas o clarividentes
no están caracterizadas por un "tipo" perceptual, aunque mucho mas
por un "conocimiento no-sensual". Otro médico, Carl Bruck de Berlín
publicó en 1925 su libro Experimentelle Telepathie [Telepatía Experimental]
con un prólogo de Eleanor Sidgwick. El describe aquí una serie de experimentos
cualitativos de ESP ("transmisión de pensamiento" utilizando dibujos
como objetivos) con un notable sujeto mientras daba especial atención al
"susurro inconciente" y otras indicios no verbales. Otros experimentos
de ESP fueron realizados por Waldermar von Wassiliewski (1921) y el ya
mencionado Gustav Pagenstecher (1924, 1928), cuyos famosos experimentos de
psicometría con la Sra.Reyes de Z. también fueron publicados en inglés (para una revisión
ver Roll, 1967).
2.- Schrenck-Notzing
y la investigación de la mediumnidad física: en los años veinte el
"fenómeno físico" constituyó la investigación predominante en el
ocultismo alemán. El principal exponente durante ese período, fue, por
supuesto, Schrenck-Notzing. Su estrategia para suscitar la credibilidad del
fenómeno en cuestión consistió en invitar a científicos de primer nivel e
"importantes" personalidades representantes de círculos académicos y
literarios de Alemania a participar en sus sesiones llevadas a cabo en su lujosa
residencia en Munich. Para él, hacer ciencia fue algo así como "un evento
social vespertino" (6) y si docenas de profesores universitarios de
diferentes disciplinas acompañados por sus seguidores atestiguaban
personalmente la autenticidad de la telekinesis o la materialización, podría
ser solo cuestión de tiempo que el público aceptara la realidad de tales
hechos. El ideal de Schrenck-Notzing fue "educar" a sus médiums en el
sentido de convertirlos en "adecuados sujetos para experimentar"
["taugliche Versuchsobjekte"] quienes estuvieran aptos para producir
una mejor y estereotipada variedad de fenómenos. Bien conocidos en los anales
de la investigación psíquica son, por supuesto, sus extensas sesiones con los
hermanos Rudi (1908-1957) y Willy Schneider (1903-1971) de Braunau, Austria, las
condiciones en las cuales fueron continuamente perfeccionadas para lograr que
los resultados obtenidos pudieran contender con cualquier razonable escepticismo
(para una comprensible y mejor evaluación del caso Rudi Schneider, ver Gregory,
1985). Para ser justo con Schrenck-Notzing debemos decir que el Baron siempre
cubrió la exigencia de introducir controles "objetivos" de seguridad.
Un ejemplo de ello fue el "elektrische Medienkontrolle"
[control electrico para médiums]. El perfeccionó una mejorada versión del
aparato de Karl Krall’s, el principio del cual era que una mano o un pié del
médium señidos a circuítos eléctricos por medio de engranajes metálicos,
produjeran el encendido de lámparas numeradas. El médium debía, con su mano y
su pie libres apagar la correpondiente lámpara. Igualmente, Schrenck-Notzing
fue impresionado por el trabajo del Ingeniero Fritz Grunewald (1889-1925) de
Berlín, quien había construído el primer "Laboratorio de
Parapsicología" en Alemania. Grunewald, por ejemplo, construyó un escala
analítica altamente sensible con registro fotográfico, una versión
perfeccionada de la escala de Crookes, y, finalmente, galvanómetros con espejos
conectados a escalas para experimentos con médiums y para elevación de mesas
en telekinesis, etc. (Grunewald, 1920). Con su nombramiento como vocero oficial
de la parapsicología alemana, Schrenck-Notzing participó en la Primera
Conferencia Internacional de Investigación Psíquica realizada en Copenhague en
1921, en Varsovia, en 1923 y en París, en 1927. En 1926, él logró, debido a
sus grandes recursos financieros, transformar el antiguo Psychische Studien
en una nueva publicación, llamado Zeitschrift fur Parapsychologie, que
apareció hasta 1934. Las intenciones del nuevo editor eran trascendentes.
Buscaba editar una reconocida revista internacional de parapsicología en
Alemania comparable con las publicaciones de las sociedades de investigación
psíquica de Inglaterra y América, y de la "Revue Metapsychique".
Cuando Schrenck-Notzing obtuvo el dinero, no había problema en tanto que él
pudiera ejercer una gran influencia en la política editorial de la revista -un
razonable punto de partida surgio con la cuestion de cómo el Zeitschrift debía
enfrentar las opiniones de la honorable oposición, la cual estaba más fuerte
que nunca.
3.- La
controversia alrededor del "Ocultismo Científico": A mediados de
los años ’20, la situación de la parapsicología alemana puede ser
representada como sigue: hubo dos "campos" involucrados en duros
antagonismos. Afortunadamente, existió también una gran distancia geográfica
entre los dos grupos "antagónicos": En Munich hayamos el grupo de
Schrenck-Notzing; y en Berlín, Max Dessoir y Albert Moll y sus seguidores. El
grupo de colaboradores de Schrenck-Notzing incluía entre otros, a Rudolf
Tischner, Karl Gruber (1881-1927), un profesor de biología en la Universidad de
Munich, Rudolf Lambert (1886-1964), un profesor de matemática en Stuttgart, y
Gerda Walther (1898-1977), una filósofa profesional quien había obtenido su
licenciatura con Edmund Husserl, el famoso fundador de la escuela de la
fenomenología. Desde 1927, Gerda Walther actuó como "Secretaria
Científica" de Schrenck-Notzing; después de la muerte de este ella editó
algunos de sus libros y, por muchos años, fue una infatigable defensora de su
trabajo (7). Aunque debe señalarse, sin embargo, que existió también una gran
tensión "dentro" del grupo de Schrenck-Notzing, especialmente con
respecto a su política editorial, y, en sus últimos años, el desilusionado
Lambert escribió (aún no-publicado) severísimas críticas de su anterior
"maestro" Schrenck-Notzing.
En 1925, apareció
el famoso "Drei-Manner-Buch" [El libro de los tres hombres] titulado Der
Physikalische Mediumismus [La Mediumnidad Física] como parte de una serie Der
Okkultismus in Urkunden [Documentos relativos al Ocultismo] editado por Max
Dessoir. Esto significó algo así como la culminación de una controversia
pública. Fueron sus coautores Carl Baron von Klinckowstroem (1884-1969), un
historiador en tecnología y brujo aficionado, y dos psiquiatras, Hans
Rosenbusch (1888-19?), y W.v. Gulat-Wellenburg (1877-19?); los tres vivieron en
Munich y tuvieron contacto personal con Schrenck-Notzing. En el libro, ellos
analizan todos los informes publicados en relación a los médiums físicos de
épocas recientes, siendo el resultado de su investigación crítica, que
"no existe una prueba científica válida" [wissenschaftsgultier
Nachweis] de que tales fenómenos hasta ahora hayan sido compilados. La
denominada mediumnidad física puede ser sintetizada, según ellos, en todo
caso, al fraude o a la incompetencia de los investigadores. Schrenck-Notzing y
sus colaboradores (entre otros Tischner, Gruber, Lambert, and Oesterreich)
respondieron en 1926 "Sieben-Manner-Buch" [El Libro de los
Siete Hombre] titulado Die Physikalischen Phanomene der GroBen Medien
[Los Fenómenos Físicos de los Grandes Médiums] siendo su línea defensiva que
los críticos desfiguraron o deliberadamente ignoraron la "mejor"
evidencia en favor del fenómeno. Evidentemente, esta fuera del radio de acción
de este informe hacer justicia a ambas partes; hablando en un contexto
histórico llega a ser claro que ningún crítico ni ningún
"proponente" ha llegado a un acuerdo básico como para que en realidad
constituya una clara "evidencia"; habiendo dejado a ambas partes el
campo de batalla sin haber cambiado un ápice en sus respectivas opiniones (un
fenómeno, dicho sea de paso, no tan raro para "modernas"
controversias psi).
Como un segundo
volúmen de la misma serie, apareció en 1925 el libro Die Intellektuellen
Phanomene [El Fenómeno Mental]. Su autor fue Richard Baerwald (1867-1929),
un profesor de psicología de la Escuela Politécnica de Berlín. Este libro
estaba compuesto por una selección de extensos resúmenes de trabajos
"clásicos" sobre el tema (por ejemplo "Vidente de Prevorst"
de Kerner, telepatía, fantasmas vivientes y la muerte, clarividencia,
profecías, o el caso de Heléne Smith con Flournoy) acompañado de evaluaciones
críticas. Con respecto a las teorías, la argumentación de Baerwald tomó un
giro interesante porque él creyó en la telepatía (y ninguna otra cosa), y
trató de resumir todo a su hipótesis favorita. Por concebir la telepatía con
afinidad con la telegrafía sin hilos estaba convencido que no tenía que contar
con conceptos "místicos" o "espiritistas" y eso en
consecuencia no tenía que violar sus posiciones básicas de la moderna visión
del mundo de las ciencias naturales. A causa de que las profecías en
contraposición, parecen desafiar el concepto clásico de causalidad, Baerwald
trató de explicar tal fenómeno sin excepción aludiendo al poder de la
sugestión, errores de memoria, o subliminal, podrían ser
"percepciones" telepáticas.
Fue Baerwald quien
fundó en 1926 una nueva publicación. El Zeitschrift fur Kritischen
Okkultismus [Revista de Ocultismo Crítico] el cual representó hasta 1928
(el año que dejó de publicarse) un foro para una discusión crítica y
desprejuiciosa de problemas de lo paranormal en Alemania. Esta publicación
tocaba, no solo problemas parapsicológicos en un sentido técnico, sino
también con "cuestiones limítrofes de la psiquis humana", las cuales
estaban relacionadas al inconciente, al doble ego, movimientos automáticos, y a
otras peculiares facultades. Desde el punto de vista histórico, muchos de estos
aportes son aún valiosos, en especial respecto a la fenomenología de lo
"oculto" y su relación con el habilidad para el engaño, a la
psicología de la percepción y a la psicopatología. Un colaborador asiduo fue
Albert Hellwig (1880-1951), el director del tribunal del distrito de Berlín, y
autor de un importante trabajo acerca del Okkultismus und Verbrechen
[Crimen y Ocultismo], publicado en 1929, que fue muy crítico respecto a la
utilización práctica de psíquicos en trabajos con la policía, un acalorado
debate por entonces.
Hellwig y Baerwald
fueron exponentes escépticos de la investigación ocultista en Berlín, aunque
existió también un "Berliner arztliche Gesellschaft fur
Parapsychologie" [Sociedad Médica de Parapsicología de Berlín]
fundada en 1921 por un grupo de médicos interesados en problemas de la
parapsicología como Carl Bruck, Friedrich Schwab y Paul Sunner (1881-19?), un
psiquiatra y director editor del Zeitschrift fur Parapsychologie de
Schrenck-Notzing. El representante académico del "ala escéptica",
sin embargo, fue Max Dessoir, quien había dejado atrás su interés por lo
"oculto" en sus días de estudiante, y daba clases por entonces como
un respetable profesor de filosofía en la Universidad de Berlín. Su trabajo
científico es multifacético; pues comprende estética, filosofía e historia
de la psicología. Su principal aporte al campo de la parapsicología, sin
embargo, fue su libro Vom Jenseit der Seele [Respecto al Más Allá del Alma],
su primera publicación en 1917 y ahora en su sexta edición, en 1931.
Básicamente, es una colección de artículos de Dessoir y colaboraciones que
comprenden tres décadas, reflejando una mayor y más crítica actitud con
relación al fenómeno "oculto". Aunque se debería recordar que
Dessoir fue un hombre ambisioso quien podría haber hallado esto, en cierto
modo, como intereses "juveniles" difíciles de reconciliar con las
exigencias académicas. Cuando se polemiza el "caso Piper", Dessoir
parece inclinado a conceder a la telepatía el status de una "útil
hipótesis de trabajo", pero cuando llega a la mediumnidad física y sus
impresiones inmediatas con Slade y Palladino, no duda en reconocer todo el campo
como fraudulento (8). Para aprender la enseñanza esceptica cuando se trata de
problemas del ocultismo consiste en un profundo conocimiento de los errores de
interpretación y las visiones humanas: "El psicólogo experimental tiene
que decidir si lo fenomenológicamente inexplicable es realmente inexplicable.
En una respuesta afirmativa, nuestra visión actual del mundo puede ser
ampliada, más no conmocionada" escribió Rosenbusch en su memorandum
"Parapsicología", que apareció en 1930 en el Handwoterbuch der
medizinische Psychology [Diccionario de Psicología Médica]. Aunque
comparando ésto con los resultados de la parapsicología, las reacciones de los
académicos en filosofía alemanes de los años ’20, fueron en realidad mucho
más diversificados.
4.- "Ocultismo
Científico" y "Ciencia Académica": En 1923, se publicó la
12da. edición del cuarto volúmen del GrundriB der Geschichte der
Philosophie de Uberwg [Un Esquema de la Historia de la Filosofía] y
representó uno de los más influyentes libros de consulta para la historia de
la filosofía alemana. Su parágrafo 59, que trata sobre el tema
"Parapsicología y Parapsicofísica", comienza con estas palabras:
"De gran importancia para el futuro, es una recientemente fundada y en
cierto modo acaloradamente debatida rama de la psicología: parapsicología y
parapsicofísica la cual investiga psíquicos y psicofísicos (asi llamados
físicos) fenómenos de mediumnidad, por ejemplo, telepatía, clarividencia,
telekinesis, materializaciones, etc. La existencia de tales fenómenos es ahora
un hecho a experimentar científicamente, aunque sus teorías están aún en
pañales. Para los metafísicos, tales fenómenos son de suma importancia"
(Uberweg, 1923, pp.617ss). El autor de tan desafiantes juicios fue Traugott
Konstatin Oesterrich |